león a paso de guía
La «bella desconocida» es el nombre que se le da a León en las guías turísticas, donde se ensalza su patrimonio artístico y su gastronomía..
El Gran Café, en el Barrio Romántico.
Escuchar un concierto en un museo de arte contemporáneo mientras se degusta una hamburguesa, sentir una Catedral gótica en plena madrugada, tomarse una tapa y beber un buen vino apoyado en un lienzo de una muralla medieval son algunas de las propuestas más elegidas por guías de viaje como Lonely Planet, El País Aguilar o Trotamundos para que los turistas disfruten de la ciudad de León, de la que hablan como «la bella desconocida».
El protagonismo de la ciudad llega con la permanencia de lo más antiguo con lo más contemporáneo en las calles. Una Catedral gótica que convive en un mismo espacio que un gran museo de arte contemporáeno o una joya románica como San Isidoro que alberga una de las hospederías más famosas de España son algunos de los ejemplos de los que se habla en estos textos.
Pero los verdaderos protagonistas de las guías de viaje sobre León son los paseos por la ciudad. Rutas alternativas como las de León Insólito o la de las tapas, junto con propuestas de visitas en 24 horas para los visitantes en un viaje «express» son las más escogidas por sus usuarios.
Pero hay algo que ha quedado bastante presente en estos textos y es la presencia de la gastronomía. No solo se habla de León a nivel monumental, sino que la fama del «buen comer» ha alcanzado un hito en estas guías que dedican numerosas páginas a comentar todos y cada uno de los sitios donde un turista debería al menos hacer una parada y disfrutar de la rica cocina leonesa.
El Barrio Húmedo sigue siendo el gran protagonista a la hora del tapeo. Lugares tan emblemáticos como la plaza de San Martín están repletos de bares, restaurantes y mesones que desde hace muchos años ya se hicieron un hueco en estas guías y no se han marchado. La morcilla de La Bicha, las patatas picantes de El Flechazo, las croquetas de El Rebote, las pizzas de La Competencia o las patatas de El Llar son algunas de las tapas a los que no pueden dejar de acompañar iunas rondas de cortos. Porque hay una cosa que queda muy clara en estas guías y es que en León el vermú es «salir de cortos» y que para poder disfrutar bien de la ciudad hay que disfrutar del placer de un «buen homenaje» para el cuerpo.
No queda atrás tampoco el Barrio Romántico, que cada año entra con más fuerza en las guías de viaje. El Gran Café con sus conciertos y espectáculos, las cervezas de La Céltica o el modernismo del restaurante Zuloaga frente a la tradicional cocina de La Trébede dan gran vida a este encantador espacio abierto entre un parque en el que relajarse y la fastuosa Catedral. Las rutas de tapas no escapan al encanto romántico del barrio y el buen café de la tarde tampoco. Desde la apertura del Musac, el barrio de Eras de Renueva se ha abierto un hueco como un espacio de nueva cocina con sitios como Cocinandos. Se mencionan también lugares como el Chorco o el Rancho Chico. Y tampoco escapa el elegante restaurante del Musac, del que se destaca el poder disfrutar en las noches de verano de música en directo, con buena cocina y grandes artistas en un espacio tan emblemático para la ciudad.
Pero León no es solo una ciudad de paso, por mucho que se encuentre en el Camino de Santiago, sino que es una parada obligatoria en todas las rutas de un turista tipo. Hoteles como el Parador de San Marcos donde se invita al visitante a disfrutar del artesonado de sus salones renacentistas o el descanso más tradicional en la Posada Regia son algunos de los espacios con mayor encanto de la ciudad. El hotel Quindós, Alfonso V o el Conde Luna son siempre recomendaciones para los bolsillos menos modestos.
Pero no solo en León capital se quedan las guías. Pueblos como Castrillo de los Polvazares donde se puede disfrutar de un buen cocido maragato o Cacabelos, donde tomar un buen vino berciano, no faltan en estas páginas. Las Médulas, el castillo templario de Ponferrada o la romana Astorga son otros de los principales destinos para turistas. Y es que León es como Babia para los Reyes Católicos, un buen lugar de descanso y goce, un viaje obligatorio para cualquier turista ya sea de aquí cerca o cruzando los Pirineos.
pablo guerra nicolás
leonalsol@diariodeleon.es