Pese a los 150.000 euros del bufete
La nueva sentencia del TSJ se enmarca en un proceso de despido colectivo en el que la Concejalía de Personal, dirigida por Nuria Lesmes, necesitó el concurso de un gabinete externo. La empresa Baker & McKenzie, a la que el Ayuntamiento —en tres contratos sucesivos decididos en un proceso de negociado sin publicidad— desembolsó cerca de 150.000 euros, más otros 740.000 euros en indemnizaciones. El dinero en el que se incluyó no sólo la planificación del ERE, sino su gestión, asesoramiento en los juicios, junto a los letrados municipales, y reorganización de todo el área laboral.
Un proceso en el que en verano Lesmes se jactó de que había logrado ganar 48 de los 51 juicios que habían interpuesto los despedidos. Una lista en la que los tres casos perdidos en primera instancia en León se resolvieron como «despido discriminatorio», mientras que el resto son los que, en su gran mayoría, han recurrido al TSJ. Afectados que ahora empiezan a ver cómo los pleitos se resuelven a su favor, en contra del Ayuntamiento, que llegará al Supremo. Por el momento ya van tres.