1.250 millones públicos para «cubrir» la falta de ahorradores
Unicaja es consciente de que los inversores minoristas de las cajas del hoy Banco Ceiss no acudirán en la proporción exigida (75%) a la oferta de canje de sus actuales «cocos» (bonos convertibles contingentes) por acciones de la entidad malagueña, por lo que en la tensa negociación con el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) se ha asegurado un capital de 1.250 millones de euros de dinero público para respaldar la operación con la que se queda con el negocio de las ex-grandes cajas de Castilla y León.
Un dinero que además el presidente de Unicaja, Braulio Medel, ha conseguido dejar fuera de su futuro accionariado, a través de la fórmula de hacer de Ceiss una filial de Unicaja. Era el último escollo de una operación en la que el conflicto con los preferentistas ha tenido el protagonismo en los últimos meses. Las dos cajas del hoy Banco Ceiss comercializaron productos híbridos por 1.441 millones de euros, de los que 981 millones fueron en deuda subordinada y 460 en preferentes. De ellos 1.100 millones están en manos de clientes minoristas (pequeños ahorradores, con un conocimiento de los riesgos que asumían que ahora tratan de resolver los tribunales). Tras las quitas se han convertido en 804 millones de participación en el capital de Ceiss. El Frob tiene 604 millones convertibles.