| VILLAQUILAMBRE |
Reponer el mobiliario robado o dañado por los vándalos costará 15.000 euros
El Ayuntamiento lanza una campaña de concienciación para combatir los destrozos.
Carteles municipales, como éste en Nava, buscan sensibilizar a los vecinos contra los vándalos.
Villaquilambre está sufriendo, como la mayor parte de municipios leoneses, una oleada de pequeños robos de tapas de alcantarilla, rejillas, palés con ladrillos, baldosas e incluso cables de las conducciones eléctricas. Unas sustracciones, que unidas a los actos vandálicos que estropean el mobiliario urbano, suponen un continuo goteo de dinero extra de las arcas municipales para reposiciones. En concreto, desde el pasado verano los daños a farolas, bombas de riego, juegos y superficies de caucho ascienden a 15.000 euros, según confirmó la concejala de Servicios, Ana Isabel Sánchez.
La factura ha hecho recapacitar al Ayuntamiento, que ha decidido impulsar una campaña de concienciación vecinal para minimizar el problema y no incurrir en un gasto muchas veces evitable. Para ello han colocado carteles en las instalaciones públicas dañadas alertando de su coste de reposición y de la importancia de cuidar el mobiliario entre todos. La edil recuerda que con una llamada a la Policía se pueden frenar nuevos destrozos y hacer pagar los desperfectos a los culpables.
Rotura de dos toboganes de plástico, un columpio y varias losetas de suelo de un parque infantil en Navatejera, canastas arrancadas en las instalaciones deportivas de la misma localidad, aspersores de las zonas ajardinadas... integran el largo listado del material dañado en Villaquilambre. «Es una pena, si la gente se mentalizara de todo el dinero que se gasta en reponer nuestros bienes y que en momentos como los actuales podría invertirse mejor en otras prioridades, se acabaría con esta lacra».
El tema no es nuevo. Los continuos ataques y quemas al Punto Limpio obligaron al Ayuntamiento a colocar cámaras de vigilancia el 2009 y a destinar 2.000 euros a reparar los destrozos de gamberros que se colocaban cada fin de semana en el colegio de Nava. Ese verano se puso de moda dar una patada o arrancar aspersores y se llegaron a estropear hasta 400 piezas con un coste de 17 euros cada una, saboteando, además, el sistema de riego de los parques.
El Punto Limpio sigue atrayendo a los gamberros, que han roto las cámaras y fuerzan los candados ya a plena luz del día para llevarse colchones, electrodomésticos y enseres.
El último robo de envergadura fue el cableado del entorno de Valdeiglesias (valorado en 4.500 euros), también han roto 20 bancos (190 euros cada uno), otra veintena de papeleras de 50 euros, ocho columpios de 200 a 300 euros según el tamaño y una treintena de losetas de los parques del Valle y Villaobispo, cuya reposición supone un desembolso de 27 a 30 euros cada pieza. A todo ello hay que sumar un 21% de IVA, recuerda la concejala.