Dolor y gritos en la mina

Escenas de dolor, gritos y llantos confluyeron en las inmediaciones de la mina . A unos metros de la bocamina, y detrás de la torre, más de un centenar de personas, en su mayoría familiares de los muertos, esperaban noticias. La gente llegabaa atónita por un suceso que consternó a toda la comarca.
El lugar del accidente es un pozo que cuenta con un castillete de 32 metros de altura y 694 de profundidad, una zona donde no hay población y donde la primera localidad está situada a varios kilómetros.
En las inmediaciones de este pozo, agentes de seguridad velaban porque nadie accediera al lugar, salvo familiares y los más allegados de las víctimas, además de los efectivos de Protección Civil, Guardia Civil, Bomberos y otros servicios que acudieron para auxiliar a los afectados.
El frío también se dejó notar a la puerta de la mina, en plena montaña leonesa, uno de los tres pozos verticales con los que opera la Hullera.