Las nóminas y la conservación de edificios se llevan casi todo el presupuesto
La mayor parte de los recursos presupuestarios de la diócesis de León son absorbidos por las retribuciones y gastos sociales, tanto de los sacerdotes como del personal seglar. Mantener la plantilla del clero absorbe 1,76 millones de euros de los 4,56 millones que el Obispado tiene de presupuesto total. Las nóminas de seglares suponen 233.500 euros al año.
La conservación de edificios es el segundo capítulo al que más recursos se destinan, el 22,79% del total. Algo más de un millón de euros que se reparten las reparaciones y conservación de templos parroquiales y otros edificios destinados a la actividad pastoral.
Pese a que no es el más abundante en recursos, el capítulo de las acciones pastorales y asistenciales es el más requerido en este momento por parte de Manos Unidas, Misiones, Cáritas, el seminario, etcétera. Se trata de 722.000 euros orientados, principalmente, a obras sociales y caritativas, además de los gastos que genera el funcionamiento de la administración y los suministros.
La formación se lleva en este presupuesto el doble de lo que se gasta el Obispado en financiación externa. La aportación de la diócesis al seminario, la Universidad, los colegios y centros educativos diocesanos aciende a 139.000 euros, mientras que los gastos de la institución derivados de operaciones financieras no llegaron a 73.000 euros.