El comité de Everest exige un plan social para reducir la plantilla sin despidos
Los sindicatos ponen sobre la mesa una propuesta de ahorro sobre los costes .
Los trabajadores de Everest volvieron a concentrarse ayer ante la sede de la empresa.
El comité de empresa del Grupo Everest ha planteado a la dirección un plan social que permita reducir la plantilla sin recurrir a los despidos, además de una propuesta de ahorro de costes que reduzca los gastos de la editorial pero evite el expediente de extinción de empleo que se ha presentado sobre 98 de los 396 trabajadores de la compañía. Así lo aseguró ayer Enrique Reguero, presidente del comité de empresa, durante una nueva concentración ante la sede del grupo, que fue secundada por un centenar de trabajadores.
Reguero insistió en que el comité no va a entrar a negociar rebajas salariales, porque considera que existen otras vías de ahorro que permitan cumplir los objetivos de la empresa. El periodo de negociación concluye el próximo día 3 de diciembre, y antes de esa fecha los sindicatos llevarán a una asamblea de trabajadores la «propuesta finalista» que realice la empresa, para adoptar medidas de protesta en el caso de que no se ajuste a sus pretensiones.
El comité retomó ayer la negociación de Everest Distribuciones, hoy hará lo propio con Evergráfica y mañana con Editorial Everest, aunque «el planteamiento es muy similar en las tres empresas».
Respecto a las medidas propuestas para reducir los costes y «optimizar los recursos», el comité propone ajustes en los horarios, reducir las dietas de los viajes, realizar reuniones a través de videoconferencia,... «Incluso hemos propuesto una mayor eficiencia en el gasto de la luz». Aunque no han hecho un cálculo global del ahorro que supondrían estas medidas, unidas al plan social propuesto «se acercaría a la cifra que pretende recortar la empresa, que oscila entre los 2,5 y los 3 millones de euros».
Por lo que se refiere a las medidas sobre el empleo que los trabajadores propone en lugar de los despidos, pasan por un plan de bajas incentivadas «con las indemnizaciones que marca la ley»; un plan de jubilación para los mayores de 58 años o un plan de excedencias voluntarias que permita retornar al puesto laboral en las mismas condiciones que se dejó pasado un tiempo. «Incluso estamos barajando la posibilidad de ofertas un contrato parcial fijo-discontinuo, que tenga también una duración determinada en el tiempo para que luego puedan volver los empleados en las mismas condiciones que tienen en este momento».
Poca respuesta
Sin embargo, desde el comité de empresa lamentan que el consejo de la compañía «escucha, pero no parece que tenga mucha capacidad para llegar a un acuerdo». Los delegados de los tres sindicatos con representación en la empresa aseguran que están dispuestos a tener «tantas reuniones como sean necesarias para acercar posturas», pero reclaman a la empresa «que reflexione, que escuchen nuestras alternativas. La huelga de la limpieza de Madrid es un buen ejemplo de que existen medidas alternativas que no tienen que pasar necesariamente por los despidos».
Y exigen también «especial sensibilidad para los trabajadores que llevan aquí toda la vida, y que tienen una edad en la que ya nadie les va a ofrecer un trabajo. Tenemos que darles una salida digna».