La deuda quedará en 80,9 millones tras bajar 35,2 en cinco años
La unificación de contratos y ahorros energéticos contienen el gasto corriente.
García Bayón, Isabel Carrasco, Jaime González y Rodríguez Aller, en una imagen en la que falta Llorente, que estaba de viaje.
Cuando acabe el 2014, la Diputación situará el nivel de su deuda en los 80,9 millones de euros, 35,2 menos que en 2010. Precisamente, el año que viene gastará 13,4 millones en amortizar (un 6,86% más que en este ejercicio), la mayor cantidad destinada en los últimos años a esta misión. Hace una década la deuda alcanzaba los 118,2 millones.
«Una parte de nuestros recursos los destinamos a la amortización de deuda porque consideramos que es un gasto improductivo, pensando que en un futuro este dinero pueda a ir a inversiones», recalcó Jaime González.
Y para hacer frente a estos gastos de amortización, una obligación de aliviar la morosidad impuesta desde el Gobierno Central para ajustar el déficit, las arcas del Palacio de los Guzmanes no acuden a ningún préstamo bancario, sino que devuelven este dinero previsto a las entidades financieras con recursos propios gracias al ahorro en otros capítulos.
Por lo que se refiere al pago de intereses bancarios, para el año que viene la Diputación ha reservado en su nuevo presupuesto casi 2,6 millones, frente a los 2,8 que ha gastado este ejercicio. «En dos años, comparando 2014 con 2012, el gasto disminuye un 15%».
El gasto en servicios y bienes corrientes se mantiene en los niveles de este año, es decir, 33 millones de euros. Según explicó el portavoz del equipo de gobierno, desde 2009 la dotación para este capítulo se ha reducido en 2,1 millones. «Y eso que en el periodo comprendido entre enero de 2009 y octubre de 2013 el IPC ha experimentado un aumento del 10,6%. Estamos hablando en consecuencia, de una reducción real del 16,7%.
Entre los motivos de la merma en este gasto González señaló la prestación de servicios con personal propio y la homogeneización de las contrataciones. También llamó la atención sobre una serie de medidas tomadas encaminadas a la reducción de los gastos de funcionamiento, como la modernización de las instalaciones energéticas en los centros provinciales, la unificación de la contratación de servicios de telefonía fija, comunicaciones móviles y acceso a Internet para interconectar todos los edificios, la contratación unificada de los servicios de telecomunicaciones, copia e impresión, administración electrónica y equipos informáticos, así como la auditoría realizada a todas las instalaciones de consumo energético para gastar menos y contribuir a la reducción de emisiones de CO2.
El denominado Fondo de Contingencia tendrá el año que viene 2,1 millones, un 21% más, es decir, 367.000 euros. La Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera fija la obligación de contar con esta reserva para cubrir las necesidades de carácter no discrecional y, no previstas en el presupuesto aprobado, que puedan presentarse a lo largo del ejercicio.
Los ingresos por impuestos directos e indirectos se mantienen en 12,8 millones, mientras que los procedentes de las tasas, precios públicos y otros suben 75.000 euros, con una previsión de 14,2.
González destacó antes de finalizar el espíritu de consenso. «Todos apoyan el presupuesto, también Llorente que hoy no pudo acudir a la reunión previa y la foto por tener un encuentro en Valladolid. Por segundo año hemos logrado el consenso y los presupuestos serán aprobados por unanimidad política y social».