La crisis obliga a Cruz Roja a centrarse en la subsistencia de casi 5.500 leoneses
La creciente pobreza cambia sus prioridades hacia ayudas de primera necesidad.

El presidente de Cruz Roja León, José Ignacio de Luis.
«Asustados». Así confesó el presidente de Cruz Roja León que se sienten al comprobar, a pocos días de finalizar el año, el número de personas con dificultades económicas atendidas y que han recibido ayudas de distinto tipo de esta organización. Suman más de 5.400, una cifra que duplica a la de 2012 y a la que han tenido que hacer frente con medio millón de euros menos que el pasado ejercicio.
«Si hace cinco años me hubieran dicho que Cruz Roja tenía que centrar su actividad en el reparto de ayudas de emergencia y alimentos... cuando nuestro objetivo siempre era hasta entonces el empleo, la formación y la asistencia sanitaria a mayores; debemos adaptarnos a los tiempos, son momentos complicados y duros», reconoció José Ignacio de Luis.
Y ya advirtió ayer de que el año que viene será «aún peor, la microeconomía no mejora y estamos preparándonos para atender a más personas y para seguir manteniendo esta ayuda debemos reiventarnos, seguir llamando a todas las puertas». Alertó también sobre la pobreza energética que se avecina si se cumplen los pronósticos de la elevada subida del recibo de la luz.
De las más de 5.400 personas atendidas por Cruz Roja León durante este año, 3.539 recibieron alimentos, además 200 han podido contar con dinero para pagar recibos de sus hogares y otras 217 tuvieron ayudas para hacer frente a cuestiones de primera necesidad.
En el balance aparecen también 569 beneficiarios de productos de higiene, así como las 366 ayudas aportadas para la adquisición de libros de texto y los 700 niños que esta Navidad tendrán juguetes.
Un dato que también llama la atención de Cruz Roja León de 2013 son las personas que han precisado fondos para gastos sanitarios: un total de 72, frente a los diez del año anterior. Un dinero destinado a costear gafas, tratamientos, vacunas o gastos de farmacia.
Las ayudas económicas, sin contar los alimentos, prestadas por este colectivo en la provincia a lo largo de 2013 suman 150.000 euros, mientras que en 2012 fueron 100.000.
Énfasis especial a la hora de valorar la labor de los socios, que durante este año han crecido un 8,2%. En 2013 ha añadido 1.300 nuevos y la cifra total alcanza en estos momentos los 15.895. «Las personas se solidarizan también en tiempos de crisis. Confían en nosotros para canalizar su ayuda». En León cuentan también con 3.272 voluntarios, el apoyo esencial de las 95 personas que el colectivo tiene en plantilla en toda la provincia. El año que viene tendrá un presupuesto de 3,8 millones de euros, la misma cantidad con la que cerrará el balance de 2013 tras ajustar sus previsiones iniciales que eran de 4,3 millones. El perfil de los ayudados ha cambiado sustancialmente en cinco años. Antes el 98% eran inmigrantes, ahora el 80% son los propios leoneses.