Diario de León

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Los nuevos ATS de los árboles

El concejal de Medio Ambiente y el escritor Durruti se suman a La Silbar, la primera asociación de voluntarios del municipio encargada de cuidar y reforestar los montes.

Los miembros fundadores de La Silbar, entre ellos, a la derecha, Durruti y el concejal Mitadiel.

Los miembros fundadores de La Silbar, entre ellos, a la derecha, Durruti y el concejal Mitadiel.

Publicado por
pilar infiesta | redacción
León

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Robles melojos y pies de encina dan sombra a los montes de Villaquilambre, que se extienden por las localidades de Villasinta, Villanueva y Canaleja. Junto al río, seña de identidad del municipio, crecen sauces, fresnos y chopos canadienses, que rivalizan en el área de La Candamia con las plantaciones de pinos. Todo un patrimonio ambiental que un grupo de voluntarios, amantes de los árboles, quiere ‘mimar’ y proteger.

Tras varias reuniones, estos nuevos ATS verdes han constituido la primera Asociación para la Reforestación y Conservación de la Naturaleza en Villaquilambre, rebautizada como La Silbar. Entre sus socios fundadores participa un ingeniero agrícola, el bioquímico y autor de numerosas obras sobre plantas Manuel Durruti, expertos en reforestación y personas «ilusionadas, sin demasiados conocimientos al respecto pero deseosos de aprender», señala el primer teniente de alcalde, Manuel Mitadiel, que también se ha sumado a la organización.

El coordinador, Juan Antonio Vicente Rodrigo, jubilado de banca, destaca que «entre los objetivos está dar un poco de caña a los políticos, para que los cambios de gobierno no hagan que se malogren proyectos medioambientales y para ayudarles a repoblar este municipio». El próximo 21 de marzo llevarán a cabo su primera actividad de reforestación en una parcela de la junta vecinal de Navatejera ubicada frente al cementerio. Los encargados serán los escolares de la localidad, a los que se facilitarán plantones solicitados al Ayuntamiento de Villaquilambre y a la Junta. Esperan lograr robles y encinas especialmente, y pinos «si el presupuesto nos obliga a ello», reconoce Mitadiel, quien afirma sentir especial predilección por los castaños y otros frutales. También han programado otra plantación en el colegio público de Nava, Villa Romana, «de plátanos y árboles de crecimiento rápido para que puedan dar, lo antes posible, sombra a los estudiantes». Mitadiel sueña «con ser más ambiciosos y ampliar la reforestación y los cuidados a la ribera del Torío, que dinamizaría la zona». También considera que plantar árboles, sobre todo, autóctonos, y cuidar los montes «es de lo poco que podemos dejar a las generaciones futuras».

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