LAS DEUDAS DE LOS CIUDADANOS CON EL CONSISTORIO

El Ayuntamiento dictó casi 27.000 embargos por deudas en un año

El consistorio logró cobrar 3,6 millones de euros de impagos mediante la intervención en cuentas, bienes y vehículos.

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ÁLVARO CABALLERO | LEÓN
León

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Más de 73 cada día. De manera incesante. Sin pausa. Sólo con el ritmo normal que deja cada jornada en León otros tantos recibos sin pagar de impuestos y tasas; la misma cifra de multas que se tramitan y no son abonadas dentro del periodo ordinario. Una acumulación sin freno. Gota a gota. La secuencia continua con la que en el pasado ejercicio el Ayuntamiento dictó 26.727 embargos por impagos. El proceso que se desata después de agotados los cauces voluntarios, Cuando no hay más avisos. Cuando se abre la vía ejecutiva. Cuando la administración entra en las cuentas corrientes, en las devoluciones de Hacienda, en los pagos recibos por los seguros, en los sueldos y las pensiones, en las viviendas, en los establecimientos mercantiles, en los vehículos... Una secuencia que puede acabar con la casa, el garaje, el local comercial o el coche, como sucedió en 2013 en 26 ocasiones, en poder del consistorio para poder cubrir el adeudo del contribuyente. Una cantidad que permanece en los mismos niveles durante los tres últimos ejercicios, pero que supone un incremento de más del 150 desde el año 2007.

El incremento se resume en la operación salida del aumento de los deudores y la merma del dinero en poder de los ciudadanos. Una situación ante la cual el servicio de recaudación del Ayuntamiento de León se sujeta a los principios marcados por la Ley de Procedimiento Jurídico de las Administraciones Públicas: actuar de acuerdo a «los principios de buena fe y de confianza legítima», aunque siempre de acuerdo a los «criterios de eficiencia y servicio a los ciudadanos» y con «transparencia». El cuerpo filosófico de un servicio que se encarga de perseguir a los deudores hasta encontrar un activo con el que saldar el débito. El objetivo que hizo que en el 2013 la administración municipal consiguiera contabilizar en caja 3.652.909 euros: una cifra que refleja el aumento de su eficiencia derivada de la acumulación de la morosidad; una operación simple por la que se resuelve que mientras más cantidad haya pendiente de cobro, más dinero se consigue ejecutar.

El procedimiento sigue una gradación por la cual se embargan los bienes a los deudores, nunca de manera simultánea. Las actuaciones que se abren un mes después de la notificación del impago en el periodo voluntario. El momento en el que los servicios municipales de recaudación mandan los embargos primero sobre las cuentas abiertas en entidades de depósito, de manera sistemática, hasta dos veces al año, con la intención de saldar la deuda, bien de una vez o hasta cubrir el importe de lo adeudado más los intereses. El nicho en el que en el pasado ejercicio se lograron cobrar 638.167 euros.

No se frena ahí. Con la misma mecánica, un vez al mes se dictan embargan sobre los deudores para intentar encontrar dinero en los créditos, efectos, valores y derechos realizables, como pagos de aseguradoras por un accidente o devoluciones de la declaración tributaria. Entran, sin más, gracias al acuerdo con Hacienda, y capturan los fondos que se deben a la administración. El método por el que en 2013 ingresó León 658.459 euros.

Si en las dos primeras actuaciones no logran saldar la deuda, bien por no cubrir la cantidad o por falta de fondos, el embargo entra en los sueldos y pensiones. Las nóminas en las que los servicios de recaudación del Ayuntamiento encontraron 172.037 euros de ciudadanos que estaban en las listas de morosos con la administración municipal.

La importancia crece en cada escalón que asciende la cadena. Un valor que se observa al analizar que en los embargos a bienes inmuebles es donde el consistorio consigue su mayor eficacia recaudadora. Una cuenta con 1.709.246 euros salidos de los ciudadanos que decidieron pagar sus deudas, una vez que el Ayuntamiento de León dictó la diligencia sobre su casa, su garaje o cualquier otro activo inmobiliario. Una bolsa de 850 embargos de los cuales 630 se saldaron con el desembolso de la cantidad adeudada.

Por los coches

Un porcentaje de resultados positivos en el cobro que queda en la mitad en los establecimientos mercantiles, dado que la mayoría de los deudores no son propietarios de sus locales y naves o se encuentran en concursos de acreedores. Un grado de consecución de cobros que vuelve a subir cuando lo embargado son los vehículos, como se demuestra al ver que de los 730 embargados se liquidó el débito en 6215 casos.

Más allá, si no se paga, llega la enajenación de los bienes. No otra salida. La puerta detrás de la que la administración se queda con las casas, garajes o trasteros, como sucedió en 16 casos en 2013, aunque luego 6 quedaron desiertas en las subastas y todavía esperan comprador, con el periodo abierto de pujas para adjudicación directa si entra una buena oferta. «Suelen tener cargas y además cada vez hay menos gente con dinero para entrar», resumen en los servicios de recaudación.

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La misma escena que se encuentra el consistorio de la capital leonesa con los vehículos que captura para poder saldar la deuda contraída por los ciudadanos. En 2013, 8 enajenaciones. Turismos o incluso motos que no encuentran salida en las subastas. En los próximos meses se sacaran una decena de estos bienes, anuncian los responsables del departamento de recaudación municipal. El último modo de cobrar las deudas, antes de volver a empezar. Incesantes. Sin pausa. Hasta que se logre el cobro de la deuda.