MANUEL RODRÍGUEZ, 24 años
«Mis sueños y el alcohol no son compatibles»
Manuel Rodríguez tiene 24 años, es licenciado, ha terminado dos másteres y trabaja. Desde hace tres meses y medio acude a las terapias de Alcohólicos Rehabilitados. Es el tiempo que lleva sin beber alcohol. Ni una gota. Antes del 5 de noviembre bebía hasta perder el control tres veces por semana. Cogió su primera borrachera a los 15 años, «bebí hasta que perdí el control ese día, pero también te hace daño al día siguiente». Asegura que ahora no se acuerda mucho del alcohol. «Tomé la decisión de ir a Alcohólicos Rehabilitados porque mi vida estaba confusa y abusaba mucho de la bebida. Todos los problemas que tengo son por el alcohol». «Una noche le monté un pollo a mi novia, le dije cosas que ni me acuerdo y rompimos la relación. Entonces me di cuenta de que es incompatible la vida de pareja feliz y el alcohol». Ese fue el punto de inflexión.
Manuel acude una vez a la semana terapia. «Ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida. Mis sueños y el alcohol no son compatibles». Bebía porque «me saltaba un resorte. Todo lo demás me importaba cero. Cambiaba mi forma de ser. Me sentía más lanzado, pensaba que sería más cool , pero al día siguiente estaba echo polvo. Estaba desaprovechando mi futuro».