El grupo Paidos avisó a las familias de 634 adolescentes y abrió 83 sanciones

El Grupo de Menores Paidos del Ayuntamiento de León identificó el año pasado a 634 jóvenes (394 menores) por consumo de alcohol en la calle y abrió 83 expedientes por este motivo (38 a menores y 10 a establecimientos hosteleros por vender bebidas alcohólicas a los jóvenes, con lo que suman 48 sanciones). La mayoría son varones (49). La policía tiene la orden de llamar a las familias cuando encuentra en la vía pública a un menor en estado ebrio, conducta que lleva aparejada una sanción económica de 150 euros o trabajos en la comunidad de media jornada en el coto escolar. «La mayoría de las familias opta por esta medida», aseguran los responsables del grupo.
Para los jóvenes mayores de edad la multa asciende a 600 euros y los locales que venden alcohol a los menores son sancionados con 3.000 euros. El decomiso de las botellas se guarda en un almacén en el cuartel de la policía local que cada pocas semanas destruye el contenido. En almacén del cuartel de la Policía Local está actualmente a rebosar de bebidas requisadas que se destruyen con frecuencia «cuando está lleno. Ahora está lleno y se procederá a su destrucción en los próximos días. Colocamos una fila de más de 80 metros de botellas y pasa una máquina por encima», aseguran. Todas proceden de los botellones en la calle.
La policía realizó el año pasado 336 vigilancias, el 26% en los barrios de San Martín, Santa Ana y Santa Marina; el 19% en Eras de Renueva; un 16% en San Marcelo; un 11% en La Palomera; el 8% en San Lorenzo, San Mamés y La Torre; el 6% en El Egido; un 5% en La Chantría y un 9% en el resto de la ciudad.