Frutales muy ‘pedagógicos’
Los tres colegios públicos plantarán en sus centros ciruelos, cerezos, manzanos y perales para mostrar a sus alumnos el ciclo de floración, crecimiento y recogida.
El director del colegio de Villaobispo y las concejalas Sánchez y Pastor, junto a los frutales.
El sabio refranero leonés asegura que «quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija». Una recomendación que han hecho suya en el Ayuntamiento de Villaquilambre, pero dando un paso más, ya que se van a plantar frutales en los patios de los tres colegios públicos para aprovechar su penumbra, embellecer el entorno y usar estos árboles con fines pedagógicos.
La idea, que se está materializando estos días, surgió el año pasado, cuando los profesores del colegio Los Adiles de Villaobispo de Las Regueras solicitaron a la concejala de Educación, Carmen Pastor, que mejorara el nuevo área verde que se había habilitado con algún árbol que llenara el espacio y diera sombra. La edil recuerda que se le ocurrió «plantar frutales, en vez de árboles de crecimiento rápido, porque así los alumnos podrían ver el ciclo de floramiento, cómo nacen las frutas y cómo maduran».
Pastor consideró la medida «novedosa, didáctica y práctica, al garantizar también la sombra en los colegios». Los centros implicarán a los estudiantes en la plantación y cuidados de los frutales, a los que se pondrán nombres y se apadrinarán. En principio se colocarán manzanos, perales, ciruelos y cerezos. Once en Villaobispo, seis en el colegio Villa Romana de Navatejera y dos en el de Villaquilambre pueblo, al poseer un espacio más reducido.
El Ayuntamiento ha proporcionado ya los árboles y se ha encargado de realizar los hoyos de plantación, pero serán los propios niños quienes se encarguen de plantar los frutales, gracias a la colaboración de las direcciones de los centros, de las asociaciones de padres y madres y de la asociación La Silbar, la primera asociación de voluntarios del municipio encargada de cuidar y reforestar los montes.
Su sueño, ampliar los cuidados de los árboles de Villaquilambre a toda la ribera del Torío para dinamizar la zona y dejar un buen entorno a las generaciones futuras».