Diario de León

UN TESTIMONIO CRUCIAL

El primer testigo protegido del Crimen del Crucero vio claramente a los imputados acabar con la víctima

El testigo ha reconocido que a su padre se le redujo en dos años la condena de prisión que estaba cumpliendo a cambio de su testimonio

Los acusados, de espaldas, al inicio de la primera sesión del juicio celebrada ayer.

Los acusados, de espaldas, al inicio de la primera sesión del juicio celebrada ayer.

Miguel Ángel Zamora
León

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Un joven que en el momento del crimen del Crucero tenía 14 años ha declarado esta mañana que vio claramente cómo el imputado acuchilló a la víctima tras una pelea y como la sospechosa de encubrimiento se fue con él. Según el testigo, el presunto autor del crimen le pidió que llamara a una ambulancia y la mujer se marchó con él, tras haber estado en casa de la víctima durante un buen rato. También ha manifestado que un amigo del imputado vino a ofrecerle dinero para que cambiara su declaración pero que no aceptó.

El testigo ha reconocido que a su padre se le redujo en dos años la condena de prisión que estaba cumpliendo a cambio de su testimonio

La Audiencia Provincial juzga desde ayer, por el sistema de Jurado Popular, a la pareja vinculada al crimen que terminó con la vida de David Cascán Peña, un varón de 37 años apuñalado a la puerta de su casa hace ahora dos años, en el barrio del Crucero. Se atribuye la autoría material al varón, que se enfrenta a 14 años de prisión por homicidio y el fiscal considera cómplice a su novia, que había estado unida también a la víctima hasta poco antes de su muerte y a la que se imputa un delito de omisión del deber del socorro. Para ella se propone una pena de tres años de cárcel.

Según el fiscal, Cascán fue apuñalado por el acusado, que había acudido a su domicilio acompañando a la joven, a la que a su vez había reclamado la víctima para compartir la droga que acababa de conseguir.

Un triángulo amoroso

Sostiene el Ministerio Público que había enemistad entre los dos varones, tanto por la mujer como por anteriores disputas y que del triángulo amoroso y de drogas resultó una pelea en la que la víctima propinó un puñetazo al acusado al verlo llegar con la que hasta hacía poco había sido su ex novia (la noche anterior al crimen la habían pasado juntos). El acusado respondió con una puñalada en el tórax que resultó mortal.

Eso en la versión de la acusación pública. Porque el procesado negó ayer en sala haber estado en el lugar de los hechos a esas horas (mantiene ahora que es falso que confesara ante la Policía y que en realidad le obligaron a decirlo) y si se cambió de ropa a la mañana siguiente al crimen, se duchó pese a que llevaba varios días antes sin hacerlo y se cortó el pelo fue porque un primo de la acusada le dijo que tenía mal aspecto.

El coche no estaba en el mismo estado que en el supuesto momento del crimen «porque se me había roto el cable del embrague y lo llevé a reparar» y la supuesta enemistad entre los dos varones era ficticia: «Yo no he dado ni un puñetazo a nadie en mi vida y no quiero hablar del fallecido por respeto a su memoria».

La sospechosa siguió un guión similar. Declaró que vio morir a Cascán, aunque a la Policía le dijo que lo había dejado herido. Dijo que no había estado con el fallecido la noche previa a su muerte, pese a que la autopsia revela que mantuvo relaciones sexuales con él y se quejó de que el 112 no la hizo caso cuando llamó para avisar de lo ocurrido, aunque lo hizo tres horas más tarde de su muerte.

Un menor de edad

Así las cosas, los testigos hoy aportarán un punto de vista determinante. Los más importantes son los dos protegidos, uno de los cuales es un adolescente que tenía 14 años en el momento de los hechos y que manifestará si el acusado ciertamente llegó en coche con la procesada al domicilio de la víctima y le propinó la puñalada y si ella abandonó el lugar de los hechos sin notificar lo ocurrido.

Eso será por la mañana. La tarde se reserva para los testimonios de la Policía Nacional.

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