SANIDAD
La sanidad privada pierde en León 400 empleos en dos años por la caída de la facturación
La supresión de Sacyl de los conciertos quirúrgicos hace bajar un 30% los ingresos

La sanidad privada de León ha perdido en dos años 400 empleos, la mitad indirectos. La caída de la facturación en un 30% ha obligado a las clínicas privadas de León a cambiar su estrategia de negocio para sobrevivir. Casi todas han prescindido de personal, pero la supervivencia ha pasado también en algunos casos por reducir sueldos en un porcentaje que ronda un 16%.
Las siete clínicas privadas que en 2011 había en León daban empleo a 1.400 personas, la mitad en nómina directamente en plantilla y el otro 50% indirectamente a través de contratas que asumían servicios como la limpieza. El presidente del sector en León, Félix Rapún, asegura que la sanidad privada de León aún no ha conseguido reponerse de la herida que supuso para las cuentas de beneficios la decisión de la Consejería de Sanidad de prescindir de los conciertos para operar a pacientes de Sacyl. La administración se ahorra casi cinco millones de euros al año con la supresión de la actividad quirúrgica concertada, a la que sólo recurre cuando le conviene para reducir la lista de espera en las especialidades donde más pacientes se acumula. Y es en esas agendas precisamente donde también se fijan las clínicas privadas. Ante la reducción de los contratos de Sacyl, los gestores de la sanidad privada se fija en las especialidades más saturadas en los hospitales de León para intentan atraer clientes y compiten con una bajada de los precios en especialidades como Traumatología, uno de los servicios más saturados. «Llevamos sin subir los precios diez años», asegura Félix Rapún.
Ajustar costes
El descuelgue de Sacyl en el negocio de las intervenciones quirúrgicas concertadas no se ha visto compensado con el incremento de los clientes, que se mantiene casi inalterable «que ya es bastante», explica Rapún. «La única manera de sobrevivir es ajustar costes».
La primera víctima de la falta de conciertos fue la clínica López Otazu, que cerró sus puerta en noviembre del año pasado. La decisión de Sacyl de suprimir los conciertos quirúrgicos hizo caer la actividad de los quirófanos de la clínica en un 70%. Una herida mortal que llevó al cierre del centro y el despido de 23 trabajadores, algunos de los cuales mantienen aún un contencioso con la empresa, que se encuentra en concurso de acreedores.
El sector privado de León vio caer de la noche a la mañana la mitad de su actividad. El presidente del Colegio de Médicos de León, José Luis Díaz Villarig, ha alertado en varias ocasiones que León es la provincia de la Comunidad que más depende de la actividad concertada y lo atribuye a la escasez de camas en los hospitales, que no cubren las necesidades de la provincia.
Pese a todo, tras la renovación y la ampliación del Hospital de León se tomó la decisión de mantener sin uso dos plantas totalmente renovadas, una de cirugía y otra de penitenciaría, con un total de 60 puntos de hospitalización. La Gerencia espera que la actividad de los quirófanos en verano permita este año no cerrar más plantas.