RELEVO EN LA DIPUTACIÓN
Vuelve el pálpito, crece el recuerdo
El presidente recibe el abrazo de su esposa, Marta, mientras su hija Julia y su hijo Javier esperan
Sentimientos encontrados. Un cúmulo se sensaciones flotaban ayer en la atmósfera del vetusto Palacio de los Guzmanes. Dieciocho días después de la trágica muerte de Isabel Carrasco, el pleno de elección e investidura de su sustituto reunió a la provincia: alcaldes, cargos de todas las administraciones, representantes de diversos sectores... El protagonista, Marcos Martínez Barazón, controló la emoción con voluntad, aunque en algunos tramos del discurso sus palabras se quebraron en el recuerdo a su antecesora.
Con sus palabras de homenaje, todos sintieron la ausencia. «Nos ha dejado huérfanos a todos. Su espíritu permanecerá para siempre entre los muros de este palacio. Deja un vacío inmenso», dijo. Lamentó, al igual que los presentes desde sus pensamientos, el «atroz acto» que acabó con la vida de Carrasco y añadió: «Sólo nos queda reclamar que todo el peso de la justicia caiga sobre las causantes de tanto dolor y sufrimiento».
Lágrimas también en los ojos de la esposa del nuevo presidente, Marta, ante el agradecimiento de su marido a la familia. Para ella, sus hijos, sus padres y su hermano fueron los primeros abrazos de Martínez Barazón tras ser proclamado presidente. Luego una larga e interminable fila de enhorabuenas y ánimos ante la nueva misión, que aún le emocionaron más. En el pasillo, los corrillos devolvieron el bullicio, el pálpito de la vida que sigue en la Diputación.