Hematología y quirófanos gastan el 90% de las reservas hospitalarias
Los servicios de Hematología y los quirófanos del hospital gastan el 90% de las reservas de sangre que llegan desde el Centro de Hemoterapia, que envía 12.089 bolsas de sangre al año para cubrir las necesidades hospitalarias. La sangre que menos se transfunde es la de los grupos B y AB y los 0 y A son los más frecuentes en los bancos de sangre.
Tras la donación la sangre sigue un proceso para separar el plasma, las plaquetas y los glóbulos rojos. Cada paciente necesita una técnica para la curación de su enfermedad. El Hospital utilizó 783 bolsas de plasma y un millar de paquetes con plaquetas, un componente de la sangre que tiene una duración escasa por lo que tiene que ser transfundido en un corto periodo de tiempo, motivo por el que el 13% caducó en las estanterías hospitalarias. Pero el Hospital no se puede quedar nunca sin sangre por lo que al acabar el día siempre tiene que sumar 160 bolsas de sangre con los grupos más frecuentes.
La sangre llega también a los más pequeños. 33 menores de 10 años recibieron 83 bolsas de sangre el año pasado. Pero el grupo mayoritario de edad —500 pacientes— es el que tiene entre 80 y 84 años