Las licencias exprés incentivan la creación de casi 600 negocios

La reducción de plazos para abrir nuevos establecimientos dispara en León las iniciativas, entre las que predominan las tiendas de alimentación, textil, estética y peluquería.

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álvaro caballero | león
León

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Una mañana tuvo que decidir si se iba o se quedaba; si se quedaba, no habría otra opción igual de marchar tras la fusión de su entidad. Y con esas, tras once años en el banco, siete de ellos como director de la sucursal, Luis Ángel Rodríguez, con sus 36 años primaveras cumplidas, casado y con una hija, cogió el dinero, se montó en su moto y, un par de meses después, alquilaba cuatro Harley y una BMW para hacer paseos libres o rutas tuteladas por la provincia desde su local de la calle Cascalerías. Uno de los 595 negocios abiertos el último año en la ciudad de León, donde la implantación de las licencias exprés, que reducen hasta el 3 meses la tramitación burocrática de los expedientes para la apertura de establecimientos, ha disparado en más de un 38% la cifra de nuevas iniciativas de mercado con respecto al ejercicio anterior; una tendencia al alza que se mantiene en el actual, con 328 permisos ya notificados en los seis primeros meses. La inmensa mayoría de ellas son pequeñas empresas con las que enfrentarse a la situación económica y su epidemia de cierre de trapas. «Para mí esta crisis ha sido una oportunidad», sentencia asentado en una iniciativa única en el entorno con la que «poco a poco» busca un hueco en el mercado.

Otros, como Karleny Santana, optan por refugiarse en nichos más saturados, pero que han experimentado una crecimiento exponencial de la demanda. Después de años con su negocio itinerante de casa en casa, esta dominicana que llegó a León a los 8 años, aprovechó que «los alquileres eran más baratos y asequibles» para abrir el pasado mes de diciembre un centro de belleza en un local de la calle Santiesteban y Osorio. «Me decían que estaba loca, pero no me arrepiento», recalca, todavía en los albores de una actividad que en el último año sumó 31 nuevas licencias, por encima de las cuales figuran 21 peluquerías más que, en algunos casos, también incluyen dentro de su carta de servicios los tratamientos de belleza.

El catálogo de actividades de los últimos meses expone la variedad de iniciativas a las que fían los emprendedores de León sus apuestas empresariales. El listado es amplio y demuestra que los establecimientos de alimentación figuran como principal apuesta, aunque con un abanico de oferta que va desde el ultramarinos de barrio más tradicional, hasta la proliferación cada vez mayor de productos leoneses o los negocios que se asemejan a los antiguos colmados, en los que igual se venden perritos, crepes, helados o paninis. A esta diversificación se apuntan también los establecimientos de venta de pan y pastelería que complementan su funcionamiento con una pequeña barra para dar degustaciones de cafés y zumos dentro de los horarios de los comercios y las oficinas, sin cubrir la amplitud de horas de los hosteleros típicos. Al rebufo se colocan alternativas más específicas, entre las que resaltan las 17 nuevas fruterías que hay en el municipio.

La hostelería todavía tiene su tirón dentro de la apertura de establecimientos, aunque buena parte de los bares y cafeterías que se estrenaron en el último año, como explican desde el sector, provienen de anteriores experiencias que terminaron con la trapa abajo: ciudadanos que capitalizaron el paro, cerraron los contratos con los proveedores de bebidas y, después de meses de pérdidas, no aguantaron más y entregaron el testigo. Pese a ello, el Ayuntamiento registró 21 nuevas licencias, a las que se añaden otros 8 restaurantes para conformar un colectivo que sustenta cerca de 5.000 empleos en el municipio.

La importancia de este sector no logra todavía ni siquiera acercarse al comercio que, pese a la crisis que deja ver locales vacíos por muchas zonas de la ciudad, todavía da de comer a casi 15.000 trabajadores en León. Bajo este paraguas se cobijaron el pasado año otros casi 85 negocios, entre los que destacan los 32 que nacieron orientados a la venta de textil y confección y los 12 de productos de informática y nuevas tecnologías. Por debajo se repartió un amplio ramillete de ofertas: 8 de venta de bisutería, joyería y regalos, 5 de lencería y complementos, 7 de librería y papelería, 7 de calzado, 2 de ellos con oferta específica para niños, 5 de electrodomésticos, 7 de decoración, 5 de cosmética y perfumería... Un abanico con propuestas originales entre las que se cuentan los 4 centros de venta de objetos y prendas de segunda mano o los 3 de zurcido y reparación de ropa, que en los últimos años han despuntado por el menor la bajada del adquisitivo de los ciudadanos y la necesidad de ampliar la vida útil de las prendas durante más tiempo.

La apuesta por el sector servicios, más allá de los centros de estética y las peluquerías, tuvieron como principal exponente las 36 licencias para oficinas, 10 de ellas sucursales bancarias, las 11 asesorías jurídicas o las 6 agencias de viajes. Dentro de este grupo sobresalen además las aperturas de 19 centros de enseñanzas y academias, más 4 específicas de idiomas, una de informática y una de música, así como una curiosa en la que se enseña costura y reciclado de prendas de vestir; un alistamiento que se produce en el colectivo cuyos representantes denunciaron a final del pasado año la existencia de un centenar de negocios ilegales que, sin licencias ni darse de alta en ningún sitio, daban clases en casas privadas.

El aumento de esta nómina de negocios la analizan desde la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento, dirigida por Belén Martín-Granizo, como consecuencia de la puesta en marcha de la normativa estatal de las denominadas licencias exprés: un modelo de tramitación que, principalmente para aquellos negocios que no necesitan una licencia ambiental, como pueden ser los bares o restaurantes, pueden abrir de manera casi inmediata con la entrega de una comunicación previa o declaración responsable. Este modo de funcionamiento, que se aprobó ya para 2012 pero que ha tenido su expansión en 2013, como demuestra el aumento de una lista de 430 licencias a 595 el pasado ejercicio, tan sólo necesita que los promotores del negocio aporten una documentación básica sobre el proyecto que, ya con las puertas abiertas, revisan los técnicos municipales para ver que se cumple lo expuesto. El éxito de la iniciativa hace que ahora la administración, como avanzan desde el servicio de inspección urbanística, estudie elaborar una ordenanza específica y la puesta en marcha de una ventanilla electrónica.

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Por allí pasarán los emprendedores que puedan y se decidan.