para reducir las listas de espera
Sacyl contrata 524 operaciones con las clínicas privadaspor un millón de euros
Los conciertos en Traumatología y Urología llegan tras el cierre de camas hospitalarias.

Sacyl tiene que llevar intervenciones a la sanidad privada para reducir las listas de espera.
La Consejería de Sanidad acaba de contratar 524 intervenciones quirúrgicas por 1.067.921 euros con las clínicas privadas de León y Bierzo para reducir las listas de espera en Traumatología y Urología. Durante dos meses, según las previsiones de los centros, el hospital San Juan de Dios y la clínica Altollano realizarán 321 operaciones por 795.804 euros. San Juan de Dios asume 185 intervenciones de Traumatología y 30 de Urología por un importe de 595.350 euros. La clínica Altollano operará a 106 pacientes de Traumatología por 222.454 euros.
Sacyl también ha autorizado al Hospital del Bierzo a que concierte 203 procedimientos quirúrgicos de Traumatología por 250.117 euros aunque estos contratos están aún pendientes de adjudicación y no se sabe qué clínica realizará estas operaciones.
Las clínicas privadas de León esperaban este ‘respiro’ en su actividad desde primeros de año. La supresión de los conciertos quirúrgicos desde hace dos años ha dejado en una situación precaria la actividad y el empleo en los centros privados, a los que sólo se recurre cuando las listas aumentan. La decisión de contratar ahora actividad quirúrgica con las clínica privada, tomada el 21 de julio, llega justo tras las protestas sindicales y colectivos que defienden la actividad sanitaria de la sanidad pública tras el cierre de casi un centenar de camas hospitalarias entre las áreas sanitarias de León y Bierzo.
Los hospitales de León y Bierzo son los que más pacientes tienen en lista de espera en los servicios de Traumatología de toda la Comunidad a 31 de junio, según los datos que publica la propia Consejería de Sanidad en su página web. El Hospital del Bierzo tiene a 1.081 pacientes en las agendas a la espera de entrar en el quirófano y el Hospital de León a otros 1.305.
El Hospital de León cerró el 27 de junio 32 camas de cirugía y dejó sin uso tres quirófanos más que el año pasado por las mismas fechas, pero en todo el verano dejan de funcionar once quirófanos con respecto a la actividad que se desarrolla durante el invierno.
El argumento de las autoridades sanitarias es que no encuentran anestesistas suficientes para mantener la actividad de los quirófanos en verano, cuando el personal se coge sus vacaciones. A estas 32 camas hay que sumar los 27 puntos de hospitalización de Medicina Interna del Monte San Isido que están cerradas desde el 13 de junio. Sacyl abrirá de nuevo estas camas cuando pase el verano. La plataforma por la sanidad pública de León ha salido a la calle para protestar por esta medida con dos concetracciones organizadas en la puerta del Hospital de León y la sede de Sacyl en Juan Lorenzo Segura.
El Hospital del Bierzo también ha recurrido, un año más, al cierre de camas durante el verano. Las protestas de los trabajadores del centro hospitalario no se hicieron esperar después de que la Gerencia del Hospital cerró 36 camas de Medicina Interna lo que motivó que salieran a la calle 5.000 personas.
Pese a las protestas de los trabajadores y los colectivos, la Consejería de Sanidad mantiene sin uso los puntos de hospitalización. «Lo podemos llamar como en Andalucía, reserva de camas, lo llamamos como quieran, pero lo hacen todos», aseguró el consejero portavoz de la Junta, De Santiago-Juárez en respuesta a las protestas.
Camas libres
El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, aprovechó su visita a León un día antes de que comenzaran las protestar organizadas por la plataforma social por la sanidad pública para decirque entre los dos hospitales había 342 camas libres que no se utilizan y calificó de «polémica estéril» las protestas organizadas.
Las estadísticas ofrecidas por el consejero no gustaron a los trabajadores que el día de las protestas contaron 48 las camas libres de los hospitales, recuento que volvió a rechazar el consejero con el argumento de que «se han dejado la mitad de las camas que hay sin contar».