La Policía ya sabía en junio que Montserrat iba a alegar un posible trastorno mental
Los agentes de la Policía Nacional desplazados desde Burgos para realizar las investigaciones iniciales al día siguiente del crimen, ya tenían constancia de que Montserrat González, asesina confesa, iba a declararse culpable de lo ocurrido y tratar de «darse después por loca», según consta en el interrogatorio que en calidad de testigo se realizó a uno de los inspectores con fecha de 5 de junio, según consta en las actuaciones.
Recientemente, la defensa de Montserrat y Triana ha solicitado la realización de una serie de pruebas psicológicas con el fin de evaluar el estado de las dos imputadas, principalmente referido el estudio a la madre como autora de los disparos.
A preguntas del Ministerio Fiscal, el inspector manifestó que Montserrat «dijo que iba a declararse culpable y luego se iba a dar por loca. El abogado le dijo a Montserrat que iba a pelear algún tipo de trastorno», explicó en juzgado de Instrucción número 4 de los de León.
El mismo inspector fue interrogado en su día respecto a la posibilidad de que se hubiera producido una filtración policial a Raquel Gago para que se entregara. «Es muy chocante que apenas media hora después de que se supiera que un policía local tenía el arma, apareciera alguien para entregarla. Mi opinión personal es que es muy raro que una pistola esté desaparecida durante 30 horas y luego aparezca en media hora», explicó el inspector que ya entonces negó haber negociado beneficios penitenciarios para Triana en el caso de que su madre confesara lo ocurrido y que también rechazó haber dirigido el interrogatorio, como se le achacaba.