HOMENAJE PÓSTUMO
En la que también fue su casa
El Hospital de San Juan de Dios recuerda la figura de Miguel Pajares, la primera víctima española del ébola
El Hospital de San Juan de Dios de León celebró una misa de funeral por Pajares
Miguel Pajares trabajó durante siete años en el Hospital de San Juan de Dios, pero la huella que dejó en la comunidad y en la ciudad fue tan grande como recíproca. De hecho desde su aventura en el Hospital de San José de Liberia, donde trabajó desde su marcha de León, se salpicaba de visitas periódicas a la ciudad y a los muchos y buenos amigos que aquí había dejado.
Quienes le conocieron y muchos que quisieron reconocer su labor se acercaron ayer al centro hospitalario de la orden en la capital, para recordar en una misa a quien fue mucho más que el capellán de la institución entre 2001 y 2007.
Los asistentes compartieron los recuerdos y las anécdotas de quien ha sido calificado por encima de todo como una buena persona, pero destacaron también el empeño personal en poner en marcha en una zona tan desfavorecida como Monrovia un hospital capaz de atender las necesidades de la población de esta zona africana.
De hecho durante su estancia en León el hermano Miguel había «predicado» tanto la necesidad de aquella zona, en la que la Orden de San Juan de Dios lleva a cabo una intensa tarea de atención y apoyo, que muchos han sido los cooperantes leoneses, de la orden y otros voluntarios, que de distintas formas han participado en una aventura que estaba a punto de volar sola cuando el ébola se ha llevado a muchos de quienes la protagonizaron. No sólo al religioso natural de la localidad toledana de La Iglesilla, sino a aquellos a quienes habían formado para hacerse cargo de la atención sanitaria en la zona.
Precisamente atendiendo al hermano Patrick, que debía haberse hecho cargo de la dirección del Hospital de San José en Monrovia, se contagió el hermano Miguel Pajares de la enfermedad que finalmente le venció, a pesar del traslado urgente a España para intentar salvarle la vida.
Sus compañeros creen que Miguel se contagió a darle el sacramento de la Unión a Patrick. Finalmente murió el pasado día 12 en el hospital Carlos III de Madrid.
La bondad que siempre guió sus actos y la generosidad de su entrega fueron ayer consuelo para todos aquellos que le quisieron.