CHD y ecologistas piden a los vecinos del Torío que racionen el uso del agua
Actualmente apenas llega a los 300 litros por segundo en el control de Pardavé.
Aspecto que presentaba el río Torío a su paso por la capital el pasado jueves, con un caudal especialmente pobre.
La Confederación Hidrográfica del Duero y grupos ecologistas consultados por este periódico consideran que el bajo caudal que se aprecia estos días en el río Torío, especialmente a su paso por la capital, se debe fundamentalmente a temas de regulación y en ambos casos coinciden en que la planificación y la necesidad de concienciar a la población respecto a los usos de respeto para el medio ambiente, son fundamentales.
«Tenemos la circunstancia de que hay ríos regulados y otros que están sin regular. En el caso de los primeros, disponemos de embalses para poder hacer frente a contingencias de este tipo, pero en los que no tienen hay que aprovechar los caudales en las circunstancias en que vienen, y es el caso», explicó en declaraciones a este periódico Julio Pajares, comisario de aguas de CHD.
Controles
«El Torío lo controlamos en Sequino, en Matallana y en Pardavé. Estaba dando estos días una media de 300 litros por segundo, un poco más en la mini central y tiene un régimen fluyente. Los sensores tienen un margen de error bastante corto y las máquinas tienen un comportamiento diferente cuando el canal está muy bajo. Pero a la altura de León debemos andar por los 250 litros por segundo y eso es lo que hay», explicó Pajares en conversación telefónica.
La concienciación de la población es fundamental para estos casos. «Acabo de venir de Palencia donde se daba una situación muy similar. Había un canal con un caudal muy bajo y nos hemos encontrados a dos regantes encharcando a tope un campo de patatas. Uno no tenía concesion para el riego y el otro estaba superando el límite de caudal que tenía concedido. Se han formulado las pertinentes denuncias y el asunto seguirá su curso», explicó el comisario.
«Tenemos los caudales que tenemos y no se puede hacer otra cosa que acostumbrarse. Por desgracia, la época seca aquí se hace larga y ahora la legislación prohibe utilizar un cupo de agua superior a la mitad del establecido. El canal no puede llevar nunca menos de la mitad. Se trata de no castigar el ecosistema. Con poca agua se puede mantener, con ninguna es imposible. Sólo nos queda esperar que el otoño venga húmedo».
Conservación
Tesis similar mantiene Manuel Martínez, portavoz de Ecologistas en Acción. «Además de que hay un problema de regulación, tenemos acequias que están en muy mal estado de conservación. Además la Confederación no tiene bastantes efectivos porque es época de vacaciones y con los recortes no se están sustituyendo las plazas de agentes medioambientales que se van perdiendo».
«Es un problema de solución muy difícil que no solamente le ocurre al Torío. El Eria, el Jamuz, el Duerna y algún otro río más están en las mismas condiciones».
«Lo que en realidad se necesita es hacer un uso racional del agua y acostumbrar a la gente a tener una serie de usos cívicos, que es lo único que nos puede permitir que en situaciones de estas características se pueda hacer frente a la llegada del otoño en mejores condiciones», explicó el portavoz del grupo ecologista. «Es cuestión de conciencia».