EL FUTURO DE ANTIBIÓTICOS
Black Toro bajará el sueldo a todos los trabajadores de Antibióticos del 20 al 25%
Lo salarios superiores a los 30.000 al año tendrán el mayor recorte
Una de las innumerables concentraciones de trabajadores en la fábrica
Los 250 trabajadores que se unirán en distintas fases al plan industrial diseñado por los futuros propietarios, el fondo inversor Black Toro Capital, cobrarán menos que en la etapa del empresario italiano Pucci. Según el documento Oferta para la adquisición unitaria del conjunto de los establecimientos, explotaciones y otras unidades productivas de Antibióticos, S.A.U . al que ha tenido acceso este periódico, aquellos empleados con salarios brutos por encima de los 20.000 euros anuales y por debajo de los 30.000 sufrirán una reducción del 20%. Los trabajadores que con la anterior propiedad ganaban más de 30.000 euros brutos por ejercicio percibirán un 25% menos.
BTC se compromete a respetar los salarios mínimos establecidos en el convenio general de la industria química. Precisamente es en este documento donde el fondo inversor indica que asumirá, en el momento en que le sea adjudicado la factoría, 170 de los 250 trabajadores que integraban la plantilla de empresa ya liquidada. De los que se incorporarán en este primer instante, medio centenar se sumarán en los primeros 24 meses. Durante el tiempo de espera tendrán el contrato suspendido.
A la hora de fijar la lista de integrantes de la primera remesa que se incorporará a la fábrica en su arranque, Black Toro tendrá en cuenta a aquellos cuyos beneficios sociales se hayan ya agotado.
En cuanto a las medidas laborales que fija el documento, establece que estará en manos de Antibióticos la extinción, indemnización y plena liquidación de los contratos de los trabajadores que no estén incluidos en la primera fase fijado por BTC. También, matiza, que tendrá que mantener en situación de ERTE suspensivo a los empleados que se asuman en la primera fase hasta el momento en que los nuevos propietarios los subroguen.
Alude, además, a que las deudas adquiridas en la anterior etapa con la Tesorería General de la Seguridad Social no son heredadas por el fondo inversor, tampoco las tributarias.
De acuerdo al plan industrial presentado por Black Toro en el Juzgado de lo Mercantil de León, en la primera fase se incorporarán a la plantilla 120 empleados: 20 destinados a mantenimiento, 13 a control de calidad, 12 a la producción (planta estéril), diez técnicos I&D, siete a la sala de máquinas, otros siete producción (intermedio síntesis) y siete más como técnicos de planta, así como una cantidad que varía entre uno y media docena en otros departamentos como dirección, ingeniería, garantía de calidad, compras técnicas, almacenes, áreas de producción, bomberos, seguridad y medio ambiente, administración/facturación y finanzas, compras y logística y comercial de ventas y exportación.
La primera fase se extenderá por un periodo comprendido entre los tres y seis meses y la capacidad de la empresa durante este tiempo estará al 40%. La fabricación estará centrada en producto estéril. Funcionarán las plantas de desmineralización de agua, refrigeración de agua, tratamiento de residuos y sala de calderas-generación de vapor. También los servicios de oficinas de directivos y generales, sala de máquinas laboratorios y planta piloto.
La compra
El magistrado del Juzgado de lo Mercantil de León decidió adjudicar Antibióticos al fondo inversor Black Toro Capital, que pagará nueve millones de euros por la compra de los activos. Tiene previsto invertir 25 millones de euros en la fábrica e incorporar a lo largo de 36 meses, desde la puesta en marcha de nuevo de la factoría, a los 250 trabajadores que formaban parte de la fábrica ya liquidada.
De la partida designada a inversiones directas, BTC empleará siete millones para afrontar los gastos de la puesta en marcha de la empresa después de prácticamente dos años de inactividad, renovación de licencias y adquisición de equipamientos.
Cinco millones irán destinados a la compra de materias primas y suministros y 13 tendrán como fin hacer frente a las pérdidas de la compañía hasta que logre ser rentable, extremo que se alcanzará según las previsiones del propio fondo inversor, no antes de los cuatro primeros años.