El Hospital con máxima calidad
San Juan de Dios se convierte en el primer centro de la Comunidad, privado o público, que obtiene la máxima acreditación europea a la excelencia en todos sus procesos.

Última torre de artroscopia adquirida para los quirófanos con una inversión de 60.000 euros.
Tras ocho años de ampliación y reformas de todos sus procesos de gestión y servicios asistenciales, el Hospital San Juan de Dios acaba de obtener la máxima acreditación europea a la excelencia EFQM 500+, un sello que reconoce la calidad en todos los procesos asistenciales, lo que lo convierte en el primer hospital privado de la Comunidad con este distintivo. Sólo la división de Enfermería del Hospital de León y la Gerencia Integrada de Soria poseen este sello, pero el centro de San Juan de Dios es el único que obtiene la máxima acreditación a todo su conjunto. Los sellos de excelencia de la European Foundation for Quality Management (EFQM) proporcionan un importante reconocimiento social y son un reflejo de la mejora continua en la gestión y del camino hacia la excelencia.
La máxima acreditación llega tras ocho años de renovación, que comenzó con una inversión de 24 millones de euros para las obras de ampliación, y una apuesta de inversión en alta tecnología que supone un desembolso anual de 500.000 euros para la adquisición de equipos de última generación. El Hospital factura 12 millones de euros anuales y su principal fuente de ingresos procede de la concertación de los servicios con la Consejería de Sanidad , que representa el 80% de su facturación. En el centro, con 272 camas, trabajan 325 personas, el 85% son empleos directos.
Como aseguradora
El gerente, Juan Francisco Seco, destaca el aumento de un 30% anual de la actividad que generan los pacientes privados, los que se pagan de su bolsillo las consultas y las intervenciones sin que intervengan las compañías de seguros. La actividad, que era residual antes del comienzo de la crisis económica, acapara ya el 4% de los actos clínicos del centro. «La sanidad pública ha reducido su inversión en los hospitales públicos, las listas de espera aumentan y los pacientes no quieren esperar meses para recibir un diagnóstico. Aquí vienen y en pocos días resuelve el problema. El privado es ya nuestro tercer cliente, después de Sacyl y los accidentes de tráfico».
Las 2.500 consultas anuales de personas que acuden de privado a privado, sin compañías intermediarias, equiparan el volumen de esta actividad a la de cualquier compañía de seguros de León. «Disponemos de una tarjeta amiga que tiene un 10% de descuento. Estamos por delante de cualquier compañía aseguradora, sobre todo por el cuadro médico, la estructura y el equipamiento». El reto de futuro está en la renovación del material, equipamiento quirúrgico y nuevas técnicas para tratar a los pacientes. El centro cuenta con el área quirúrgica más amplia de los centros privados, con tres quirófanos, 45 metros cuadrados para intervenciones de gran cirugía y otros tres quirófanos para cirugía mayor ambulatoria.
«Estamos a la última en tecnología y seguiremos invirtiendo. El reconocimiento es una cultura a la excelencia en una mejora continua del trabajo».
Entre los parámetros valorados está la formación del personal, que ha pasado de 1.500 horas a 5.000, entre los se contabilizan los recibidos por el personal de urgencias para el aislamiento y el traslado al Hospital de León de un posible paciente infectado con el virus del ébola.