Un discurso de investidura sin referencias a Barazón
Tras jurar «por mi conciencia y honor» cumplir las obligaciones del cargo y respetar y hacer respetar la Constitución y las leyes, la nueva alcaldesa, Sonia García Pozo, recibió el bastón de mando, que desde hacía más de 23 años empuñaba el expresidente de la Diputación y exalcalde, Marcos Martínez Barazón, de manos de su compañero de corporación, Luciano Cadenas.
La gran mayoría de los presentes rompió en un aplauso en el momento en el que tomó el símbolo del poder. Y después llegó el discurso de investidura, en el que optó por la prudencia que marca la proximidad de las próximas elecciones locales. «Sería una insensatez plantear retos de envergadura», manifestó García Pozo.
Si en el pleno anterior, en el que renunció Barazón y Elena Cabezas, se leyó un escrito del expresidente provincial y exalcalde, en la sesión de investidura no hubo una sola referencia al veterano político del PP, ahora en prisión preventiva. La nueva alcaldesa sí señaló la «honestidad» como virtud del gobernante y prometió «más trabajo que nunca» en los pocos meses que restan de mandato para culminar el proyecto que el PP diseñó en 2011 para el municipio.
Entre el público, la secretaria general del PP leonés, Ana Rosa Sopeña, encabezaba la delegación del partido. Y en primera fila, el marido, la hija y los padres de la alcaldesa.
Ahora hay que ver cómo se configura el equipo de gobierno. Un no adscrito apuntaba que si bien esta condición cierra el acceso a nuevas atribuciones no supone perder las ya dadas.