Emilio Orejas. presidente de la diputación
«Sé que si las diputaciones cierran los ayuntamientos cerramos con ellas»
Es el cuarto presidente en la historia de la Diputación que procede del área rural, tras los casos de Alberto Pérez Ruiz, Isabel Carrasco y Marcos Martínez Barazón. Emilio Orejas (Lugueros, 1975) acaba de tomar posesión de su cargo en un mandato significado por la fatalidad de los acontecimientos que marcaron a sus dos antecesores. En su primera entrevista como presidente analiza los retos, anhelos y dificultades de los pocos meses que quedan por delante antes de los comicios municipales del año que viene.
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Sobre su mesa decenas de expedientes para estudiarse y el borrador del presupuesto 2015. También dos fotografías de sus hijos como único guiño a su vida personal. Emilio Orejas tiene por delante pocos meses como presidente y una labor ingente al frente de una institución bajo la lupa.
—¿Cómo se enfrenta a un cargo marcado por los graves acontecimientos que protagonizaron sus dos antecesores en este mandato?
—Con muchas ganas de trabajar, como mucha ilusión y mucha responsabilidad. Para mí es un honor, pero a la vez una responsabilidad, una carga estar en este puesto. Mi idea es terminar el mandato con normalidad absoluta, trabajo diario y siempre en el beneficio de la provincia.
—Tiene por delante la compleja misión de devolver a la institución su imagen y reputación tras la trama de corrupción destapada. ¿Cómo tiene previsto abordar esta labor?
—Nosotros entendemos, como dije en el discurso de investidura, que al final unos pocos mancharon la reputación de la mayoría. En la Diputación de León, la institución está por encima de nombres, presidentes y diputados. No puede ser que antes fuéramos la institución más transparente de España y resulta que al día siguiente estábamos puestos con una x ya en todas las quinielas. Lo que queremos transmitir es normal funcionamiento, trabajo diario y también el aval de todos los trabajadores de Diputación, que también se ha olvidado que hay 1.200 personas detrás trabajando día a día funcionando por la provincia.
—Cuando se planteó desde su partido que usted fuera el que debía tomar el timón de esta casa, ¿qué pasó por su cabeza, aceptó en el momento o tuvo que pensárselo?
—Fue un proceso largo, no fue inmediato y lo que yo sentí, en primer lugar, que me pusieran como un candidato limpio, pues ya para mí era una enorme satisfacción y, a la vez, que mis compañeros me propusieran a mí como presidente, pues lo mismo. Yo para mí ya lo tenía todo hecho, independientemente de lo que pasara después. Siempre agradeceré la propuesta de mis compañeros, y además, teniendo en cuenta que cualquiera de mis compañeros podría haber hecho esta labor de manera mucho mejor que yo.
—La oposición asegura que en realidad es el PP leonés quien gobernará estos meses la Diputación, ejerciendo sobre usted un tutelaje, como si el ojo de un gran hermano le controlará.
—No para nada. La institución provincial es dueña de sus actos, el presidente lógicamente también lo es y el pleno es el máximo órgano de las decisiones que se toman en la Diputación de León. Nadie ajeno a esta casa va a dirigir sus designios, lo hará la corporación provincial con la ayuda de sus trabajadores.
—Dadas las fechas, imagino que uno de los asuntos más urgentes que debe afrontar es la elaboración y presentación del presupuesto para 2015. ¿Qué líneas clave tendrá teniendo en cuenta también que se trata de un año electoral?
—Es una de las cosas que tenemos sobre la mesa. La línea principal es la ayuda a los pueblos y a las juntas vecinales. El Plan de Cooperación Municipal debe seguir como está. Es fundamental tanto para la vida de los pueblos, como para la economía que se genera en ellos. Planes Provinciales, presupuesto y normalidad absoluta hasta el fin del mandato.
—¿La Diputación tendrá de nuevo que recurrir a fondos propios para hacer frente a sus obligaciones de inversión en municipios y pedanías?
—Efectivamente, los Planes Provinciales son todos con fondos propios. No sabemos que vayan a aportar nada la Junta o el Estado.
—¿Le ha tocado gestionar hasta el final del mandato un legado contaminado?
—Yo creo que el trabajo diario no está contaminado. De hecho, las actuaciones de la justicia se centraron en casos muy puntuales y con todo el número de expedientes que se tramitan en la Diputación, el porcentaje salpicado es mínimo; el resto no tiene por qué verse involucrado por la misma situación.
—Pactar el presupuesto, incluso las obras en los pueblos para el año que viene, con la oposición será muy complejo, después de que hayan comentado que el equipo gobierno les ha decepcionado...
—Le pediría a la oposición un ejercicio de responsabilidad, lo que es bueno para toda la provincia también lo es para todos los miembros de la oposición. Si hasta ahora los Planes provinciales eran válidos para todos, entiendo que para este 2015 lo seguirán siendo y el presupuesto en la misma línea. Yo lógicamente voy a hablar con toda la oposición, no voy a hacer nada de manera unilateral. Como dije en la investidura les tiendo una mano para que saquemos adelante la Diputación todos, no solo el equipo de gobierno.
—Dadas las críticas año a año sobre clientelismo a la hora de repartir las obras en los pueblos, para 2015 han introducido en las bases una serie de criterios para aquilatar el reparto. ¿La distribución se ajustará más a las necesidades reales?
—Hombre, lógicamente que de los 208 municipios y las 1.231 juntas vecinales esté todo el mundo de acuerdo va a ser imposible, pero hasta aquí en el pleno equipo de gobierno y oposición todo el mundo estuvo de acuerdo; eso es indicativo de que las cosas no se estaban haciendo nada mal. Sí es verdad que este año se han incluido otra serie de criterios, pero vamos a ver que el resultado va a ser muy parecido al que se venía haciendo durante estos de años.
—Y en la contratación de las obras destinadas a los municipios, ¿cómo combinarán la transparencia anunciada con licitaciones públicas y abiertas y el apoyo a la economía rural a través de empresas leonesas que habitualmente se encargan de estos proyectos?
—Muy fácil, dentro del marco legal. Estamos estudiando para arbitrar un sistema de manera que sea, por su puesto, de acuerdo a la legislación vigente, de máxima transparencia para intentar dar ese trabajo a las empresas de la provincia de León. De manera legal y transparente para las empresas de León. Si hay una empresa de León que pueda hacer esa obra, no tiene por qué venir de La Rioja, Madrid o Asturias.
—Además de blindar el sistema de contratación, ¿qué más tienen previsto poner en marcha para incidir en la transparencia que demandan los ciudadanos?
—En estos momentos tenemos que decir que seguimos siendo la diputación más transparente de España, junto con la de Valladolid. Tiene que ver con los políticos, pero mucho también con los funcionarios, la manera de trabajar, el sistema de su disposición al público y cómo llega a una persona de a pie su trabajo. Eso se viene haciendo y trabando para que el año que viene nos vuelvan a revalidar el título de las diputaciones más transparentes de España.
—A pocas semanas para finalizar el año aún hay juntas vecinales que no han rendido cuentas, poniendo en peligro su propia supervivencia. ¿La Diputación es consciente de ello?
—Por los datos que tenemos de las juntas vecinales que dependen de la Diputación, a fecha de hoy, solo quedan sesenta por presentar las cuentas y queda plazo para ello. Aprovecho también para hacer un llamamiento a las que queden para que sepan que están en plazo para presentar las cuentas. Es la administración más cercana a los vecinos. Yo soy de un pueblo pequeño y sé todo lo que hace el presidente de mi junta vecinal. Desde aquí les voy a ayudar en todo lo que pueda porque lo necesitan.
—En el plan provincial de extinción de incendios ya cuentan con todo el proyecto, ahora resta lo más difícil la negociación y el consenso. ¿Cómo va el proceso?
—Está el plan muy avanzado, seguimos trabajando en ello, solventando problemas generados y trabajando para que lo antes posible esté en marcha.
—¿Ve viable que lo esté antes de que finalice el mandato?
—No le puedo dar fechas.
—En San Isidro, ¿seguirá adelante con el plan para desestacionalizar su oferta y conseguir que haya visitantes todo el año?
—No lo descarto, mi idea es centrarme primero en la época de invierno. Hay cosas que se pueden mejorar antes, el primer ataque será por ahí, ya miraremos después por el verano a ver si el tema de la desestacionalización es viable o no y si realmente ese objetivo se va a cumplir.
—¿A qué se refiere cuando dice que hay cosas que deben mejorarse antes?
—Hay sectores que deben tener más impulso. Soy de un pueblo copropietario de los terrenos de la estación, quizá sepa de primera mano los problemas que sufrimos tanto a nivel institucional como a nivel de esquiador, ya que el esquí es uno de los deportes que más me gusta. Hay que potenciar el acceso por el Curueño y otra serie de actuaciones que pueden abordarse sin necesidad de mucho dinero, merece la pena. Lo que antes se venía hablando para hacer con asesores... mire mis asesores en San Isidro van a ser los esquiadores, y los trabajadores; son las personas más cercanas que al final saben cómo debe funcionar este lugar.
—¿Y el camino de la fusión con Fuentes de Invierno recibirá más impulso?
—Es más pequeña que la nuestra, San Isidro es bastante más grande que Fuentes. Lógicamente los dominios esquiables cuanto más grande mejor, más efecto llamada a los esquiadores y yo creo que va a ser beneficioso. Siempre hay que estudiarlo desde la posición de que San Isidro es más grande. Hay que negociar. El talón de aquiles es la financiación de la línea eléctrica porque las voluntades están muy bien, pero nosotros ya hemos desembolsado un montón de dinero por la línea y por la vertiente asturiana no se ha materializado.
¿Y Leitariegos?
—Hay que tener en cuenta que la economía del valle de Laciana ha recibido un duro golpe y, conscientes de ello, venimos apostando desde la temporada pasada metiendo grupos semanales. Así se da vida a los negocios de alojamiento y manutención de la zona. Se están realizando más actividades para potenciar más Leitariegos como revulsivo económico.
—¿Además del acuerdo con el Club de los 60, que más planes tienen para que el aeropuerto tenga más actividad durante todo el año?
—El otro día tratamos el Club de los 60, como la acometida más inmediata, lo otro lo estamos mirando. Independientemente de que el consorcio tenga que poner dinero para que los vuelos del Club de los 60 salgan desde aquí, yo creo que lo verdaderamente importante es que empiecen a salir de aquí, que sea un primer paso que el año que viene más de 600 personas de León puedan hacerlo.
—¿Dará pasos para iniciar en León la Reforma Local o aún es tímido este camino?
—A seis meses de las elecciones, creo que no habrá modificaciones. Entiendo que se acometerá la reforma cuando empiece el nuevo mandato.
—¿Tienen futuro las diputaciones?
—Mire, yo que soy de un pueblo pequeño sé que si las diputaciones cierran los ayuntamientos cerramos con ellas. La administración de la que dependen los ayuntamientos en la provincia de León es la Diputación. Y a la conclusión que llego es que cuando nos cierre la Diputación de León, que esperemos que no sea nunca, los ayuntamientos, sobre todo los pequeños, cerramos también con ella.
—¿Y la Junta no podría realizar esa función y así evitar la superposición de administraciones?
—Los ayuntamientos utilizamos la Junta para realizar trámites administrativos, pero realmente de quien recibimos la mayoría de los fondos y servicios es de la Diputación. Si cierra, cerramos los ayuntamientos pequeños. Por cercanía, al final desde Valladolid no pueden llevar un ayuntamiento como puede ser el de Riello o Oseja; es imposible esa coordinación. Tienen que ser las diputaciones las que estén al lado y de la mano de los ayuntamientos.
—¿Emilio Orejas se ve como un presidente de transición o como un candidato de futuro para dar la batalla para aspirar de nuevo a gobernar esta institución?
-Asumí el cargo de presidente con el máximo honor, responsabilidad y siendo consciente de la carga que ello supone, pero en principio no me planteo nada a partir de mayo. Me centraré en estos meses y después de las elecciones que sea lo que tenga que ser. No tengo aspiraciones políticas a gran nivel en principio.
—¿El PP teme que fenómenos como Podemos y la trama de corrupción le pase factura en las elecciones en el caso de la Diputación?
—Los ayuntamientos saben de primera mano todo el trabajo realizado estos años. Creo que un hecho puntual no va a decidir al final la composición de la Diputación la próxima legislatura que se va a tener en cuenta toda la solvencia económica durante estos años.