EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO
Una nueva declaración de Raquel Gago, decisiva para su libertad por la muerte de Carasco
La jueza esclarecerá el viernes en el último interrogatorio las contradicciones de las imputadas
El abogado de Raquel Gago entra en los Juzgados de León
La tercera petición de libertad provisional para Raquel Gago dependerá finalmente de lo que declare el viernes la agente de la Policía Local, según confirmó su letrado, Fermín Guerrero, al término de la prueba testifical que ayer se practicó al padre de Triana en los juzgados de León.
Guerrero entiende que se dan las circunstancias para que su cliente pase las navidades en casa «aunque no está de ánimo como el primer día. Eso es lógico. Son más de siete meses en prisión y eso hace mella en cualquiera, aunque ella está fuerte y de buen ánimo».
La instructora tomará declaración de nuevo el próximo viernes a las 10.00 de la mañana a las tres imputadas en el que se anuncia de forma oficiosa como el último trámite antes de cerrar la investigación judicial del caso. Todos los indicios apuntan a que en torno al fin de año se podría decretar la apertura de juicio oral. Falta concretar contra quién y por qué cargos.
Los resultados de los exámenes psicológicos realizados a las acusadas obran ya en poder de sus representantes legales. En el caso de Gago, ha sido realizado por expertos de Madrid contratados por su defensa que han encontrado una explicación a sus bloqueos y al hecho de durante treinta horas no mencionase a nadie su presencia en casa de Triana a la hora de comer ni su encuentro con ella tras el crimen, cuando supuestamente la hija de la asesina confesa dejó el bolso con el arma en el coche de la agente. Falta ahora saber si los peritos forenses opinan lo mismo. Guerrero no confirmó ni desmintió este extremo: «Todo se sabrá en su momento».
Sesión express
La sesión de ayer fue casi express. Por espacio de apenas 20 minutos, Pablo Martínez, esposo y padre de las dos principales acusadas, ratificó su versión inicial de los hechos. No sabía nada de los planes que tenían las mujeres, ni cómo lo tramaron. Nunca tuvo participación alguna en los preparativos. Y una caja de munición hallada en el loft de Triana en la que figuraba el nombre de su progenitor, apenas tiene importancia desde su punto de vista. «Era material que ya estaba caducado y no servía ya para disparar. Tenía ya muchos años y seguramente en alguno de los múltiples cambios de domicilio realizados, se traspapeló de alguna forma y quedó en casa de mi hija, pero no tiene más significado».
Martínez accedió al edificio de los juzgados por el garaje, acompañado de efectivos de la Policía Nacional y a bordo de un coche camuflado. El mismo sistema utilizó para abandonar las instalaciones judiciales de Sáez de Miera. Visita a Montserrat y a Triana regularmente y a sus allegados les ha explicado que va a pasar las fiestas navideñas más duras de su vida.
Fue preguntado también por las llamadas entre su hija y él instantes después del crimen. La primera la recibió y sólo oyó a Triana decir: «Llamad a mi padre que es el comisario de Astorga». Cuando él hizo la segunda, ya no recibió respuesta. Estaba detenida.
Aunque inicialmente se barajó la posibilidad del careo por parejas entre las tres imputadas, finalmente la posibilidad de llevarlo a cabo dependerá del marchamo que lleve la sesión del viernes. La prueba ha sido solicitada por José Ramón García García, letrado de madre e hija, que defiende de forma conjunta los intereses de las dos.