El 0,7% se ‘anticipó’ al 15-M en una lucha «sin redes sociales»
Manuel Sierra realizó un cartel para el aniversario del 0,7%.
La catedral de León tenía jardines y los coches pasaban por delante de la caravana rodeada de tiendas de campaña. Llovía. Era noviembre en León. Un extraño día de difuntos en el que la ciudad cobró vida con una lucha que marcaría «un antes y un después» en la cooperación y en la solidaridad con los países en desarrollo.
Es el escenario de la acampada por el 0,7% de hace 20 años en León. Ayer se recreó con los recuerdos de sus protagonistas en un acto homenaje tributado por Aispaz e Izquierda Unida para recordar y reflexionar sobre la situación actual. Hilando recuerdos se puso de relieve que la lucha por el 0,7% se anticipó a los movimientos ciudadanos que han cobrado protagonismo en los últimos años. «Hubo una gran capacidad de convocatoria, sin redes sociales».
Se hacían asambleas a diario y se escenificaron en la plaza de Botines, el ágora del 15-M, teatralizaciones (que se llamarían perfomances) que explicaban la trampa de la deuda pública en la que estaban atrapados los países de América Latina. La deuda es ahora el problema del sur de Europa.
La acampada se inició el 2 de noviembre. «Éramos jóvenes, la mayoría creíamos que no iba a ser posible pero Mari Luz dijo que sí y sí se pudo, sí se puede», apuntó Aurora Panizo.
Al objetivo del 0,7% (se trataba de que los presupuestos dedicaran esta cantidad del PIB ayuda al desarrollo) le pusieron «fuerza, ingenuidad y convicción», aunque vieron que «el mundo no se cambiaba tan fácilmente». El 20 de noviembre se levantó la acampada y surgieron nuevas oenegés y nuevas formas de organizarse. «Tenemos la cooperación que queríamos, pero no es la solidaridad del pueblo. Han cambiado las reglas del juego», señaló Luis Doménech. Por eso, dijo Panizo, «la lucha debe ser continua».