Diez años de reunificación
La Tuna de la Universidad de León recupera el espíritu del pasado. Una década después de agrupar las cuatro tunas tradicionales de la Universidad de León, la capital recupera de nuevo los sonidos del pasado con la estudiantina y vuelve a editar las viejas costumbres que hicieron de ella una referencia.
Imagen de la tuna tomada el pasado sábado.
Celebraba un matrimonio los 50 años de unión a las puertas del antiguo ayuntamiento de San Marcelo. Y jubilosa siempre la tuna, le impuso uno de sus miembros a la esposa la capa, cual improvisada madrina de un certamen imaginario, con el regalo de una pieza musical al uso.
Con diligencia adecuada para que fuera más al uso de la ocasión que la anterior: Yo no me casaré, yo no me casaré, estoy enamorado, pero me aguantaré... los sonidos de la unificada estudiantina de la Universidad de León, acompañaron por unos instantes a los recién (medio siglo atrás) casados. Fue al calor del sol, en la fase de primavera incipiente con la que ha empezado el invierno leonés.
La Tuna Universitaria, la de Agrícolas, la de Derecho y la de Veterinaria han unificado colores, uniformes y becas desde hace diez años y trata de renacer. Cuenta con más de un centenar de integrantes (112 a decir verdad) y en la actualidad tiene cinco novatos (chivos) en lista de espera para ingresar de acuerdo a la costumbre que se estila.
Los ensayos se celebran una vez a la semana en el Bar Martínez o en el Colegio Mayor de San Isidoro. Básicamente la primavera y el verano son las etapas de mayor actividad para sus miembros, que amenizan el baile vermouth del Bar Teneré cada quince días, como actividad especialmente programada para reunir y fomentar el ambiente de los tunos y de la propia tuna en sí.
Después de una etapa de cierta decadencia, la tuna vuelve a renacer de sus cenizas y cobra el esplendor que tuvo fundamentalmente a finales de los años 80. La mayor parte de las salidas se hacen por el Barrio Húmedo aunque siempre hay alguna excepción a la vista, si bien es verdad que el grueso de las actividades corresponde a los ensayos, que se llevan a cabo de forma rigurosa cada jueves.
Solamente hay cinco universitarios en activo que formen parte de la tuna en la actualidad, pero todo es cuestión de proponer que se incorporen nuevas guitarras, mandolinas, panderetas, cajas y demás instrumentos típicos. León presumió siempre de tener una tuna de primer nivel y quiere que los antiguos sonidos del pasado vuelvan a escucharse de nuevo.