recaudación
Las empresas privadas deben a la Seguridad Social más de 246 millones
Otras 521 sociedades tienen pendientes aplazamientos de deuda por 12,3 millones.
El retraso de las empresas privadas leonesas en los pagos de las cotizaciones supera los 246 millones de euros.
Las empresas privadas leonesas mantienen una deuda con la Tesorería de la Seguridad Social de más de 246 millones de euros, una deuda que no incluye la que tienen pendiente los trabajadores por cuenta propia. Así consta en la respuesta del Senado a los parlamentarios del Grupo Popular, que señala que no considera a los autónomos como empresas privadas, y por tanto no incluye la deuda que tienen pendiente con la Seguridad Social en esta contabilidad.
Los datos corresponden a lo adeudado por las sociedades locales en sus cotizaciones a fecha 31 de octubre de 2014, que asciende en concreto a 246.2160.382,66 euros.
Aparte de esta deuda, a esa fecha eran 521 sociedades locales del sector privado las que tenían concedido el aplazamiento del pago de sus obligaciones con la Seguridad Social. En conjunto estos expedientes suponen el aplazamiento de cotizaciones por valor de casi 12,3 millones de euros, de los que quedan pendientes de amortización 8,3 millones.
Aplazamientos
Los aplazamientos se conceden a las empresas por un plazo máximo de cinco años, aunque se elaboran unos cuadros de amortización que permiten cierta flexibilidad a quienes retrasan los pagos a la Seguridad Social, de forma que puedan saldar sus cuentas antes de tiempo si sus circunstancias económicas se lo permiten, y regularizar su situación.
Estos aplazamientos se conceden con el objetivo fundamental de suspender el procedimiento recaudatorio por la vía ejecutiva. Además, permiten que la empresa a la que se le concede se considere al corriente de pago, lo que le da acceso a contratos con la Administración pública o a solicitar créditos a bancos, que de otra forma serían imposibles porque en caso de impago serían consideradas morosas.
Los aplazamientos de pagos han ido creciendo durante los años de crisis, y registraron un repunte en 2013, después de haberse mantenido estables en los tres ejerccios anteriores. Un 70% de las que lo socilitan son empresas privadas.
Los expertos consideran que la evolución en la solicitud de aplazamientos está marcada por un lado por el hecho de que ha desaparecido un buen número de empresas con problemas económicos, y que las plantillas se han reducido de forma considerable; pero también por las exigencias que se requieren para que la Seguridad Social conceda el aplazamiento.
Para poder obtenerlo se requiere estar al corriente del pago de las cuotas y ser solvente, dos circunstancias que han provocado miles de denegaciones de la solicitud. Además, a partir de 30.000 euros de aplazamiento se solicita un aval bancario o una fianza personal.
Las empresas pueden solicitar el aplazamiento de cualquier deuda con la Seguridad Social, aunque suelen solicitar el retraso en el pago de las cotizaciones. Las que no pueden ser aplazadas con las que se pagan para dar cobertura a los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales y la cuota que corresponde a los trabajadores por cuenta ajena y que debe ser abonada por el empresario.