EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO
El informe de posiciones no determina con total certeza si Gago siguió a Isabel Carrasco
La jueza llama al orden a los policías autores del informe y al abogado de la agente, tras un cruce de palabras muy intenso
Gráfico de una de las jornadas de trabajo de Raquel Gago que consta en el sumario
Los agentes del Servicio de Análisis de la Brigada Central de la Policía Nacional mantuvieron ayer un duro e intenso debate con el letrado de la defensa de Raquel Gago, Fermín Guerrero, en torno a la idoneidad como prueba firme y definitiva del informe de posicionamientos de los teléfonos de la agente de la Policía Local y la presidenta del Partido Popular en la provincia.
Sostiene el abogado de la tercera imputada que las condiciones que rigen la elaboración de un documento de estas características no permiten evaluar con suficiente precisión la posición de las dos mujeres durante los días elegidos para realizar el sondeo de sus ubicaciones.
Así, Guerrero preguntó sin obtener respuesta si ciertamente se podía determinar que Raquel Gago iba a pie, en moto o en automóvil durante esos supuestos seguimientos. «No podemos asegurarlo de forma rotunda», explicaron los dos agentes, una mujer y un varón. Con la primera, el cruce dialéctico resultó tan agrio que por dos veces Sonia González, la instructora, tuvo que llamarles al orden.
Tampoco se dedujo del testimonio de los agentes que la posición que Raquel Gago en cada uno de los puntos del estudio fuera concreta. «Nosotros sabemos que su teléfono tenía cobertura de una antena concreta y podemos tener una idea aproximada de la calle en la que estaban pero del punto exacto es muy difícil».
A mayor abundamiento, reconocieron los dos policías que en algunos de los puntos señalados como de situación de proximidad entre las dos mujeres objeto del estudio, podía haber «hasta media hora de diferencia» en el momento cronológico en que una y otra pasaron por lugares relativamente cercanos.
No obstante, sí se deduce del análisis realizado que en algunos de los momentos de la Semana Santa del pasado año, Gago y Carrasco estuvieron en puntos relativamente cercanos, aunque siempre durante momentos de servicio de la agente de policía local, entre las 15.00 y las 23.00 horas.
Acotar más
«Es posible acotar mucho más la investigación, pero eso no nos corresponde a nosotros, que somos policías. Para detallar más habría que encargar el análisis a un ingeniero de telecomunicaciones, que tendría mucho más detalles y podría arrojar más luz en este sentido», explicó el segundo de los policías nacionales interrogados ayer. No consta de momento que la instructora vaya a solicitar esta prueba complementaria, que no se descarta pero que podría retrasar en alguna medida la entrada del asunto en la Audiencia Provincial para que se señale la fecha del juicio por el sistema del Tribunal del Jurado.
Hoja de salida
Sí se ha solicitado, por parte de la acusación particular, que se incorpore a las diligencias el registro de salida de vehículos oficiales para determinar a qué hora viajaron desde Burgos a León los dos inspectores del Cuerpo Nacional de Policía a los que Montserrat y Triana confesaron la autoría de los hechos.
De acuerdo a la declaración que prestó uno de los dos inspectores ante la jueza en un primer momento, su llegada a León se produjo «sobre las 15.00 o 15.30 horas, aproximadamente». No obstante, la solicitud de esta hoja pretende acreditar si como se sostiene en algunas instancias, los inspectores se encontraban ya en León la noche posterior al crimen o si por el contrario esta hipótesis es incorrecta y lo afirmado en sede judicial se ajusta a la realidad inicialmente descrita.
El próximo lunes, a partir de las 9.15 horas, están citados en el juzgado diez agentes de la Policía Local a los que la defensa de Gago llama para que corroboren que en actos de servicio complicados o en situaciones de tensión, la imputada les dejaba abandonados por culpa de los bloqueos o tenía reacciones que no eran acordes con lo que se podía exigir a su puesto de trabajo.