INVIERNO EN LA PROVINCIA
La niebla, la nieve y el hielo mantienen en alerta a la provincia
La red principal de carreteras está limpia pero la mayor dificultad es la falta de visibilidad. Hay trece tramos con cadenas
Nieve en el Paseo de Papalaguinda, en un día invernal en León capital
La niebla, la nieve y el hielo mantienen en alerta la provincia de León. Protección Civil no ha rebajado el nivel, que sigue en naranja, porque las previsiones meteorológicas anuncian un empeoramiento del tiempo a lo largo de la tarde.
Aunque ha nevado en toda la provincia, en la parte alta del Páramo incluido, todas las carretera de la red principal están limpias y no se necesitan cadenas, que en cambio sí son imprescindibles para circular por trece pasos de montaña. La mayor dificultad está sin embargo en la intensa niebla que cubre amplas zonas de la provincia. Los bancos de niebla, unidos a una ligera agua-nieve, son a estas horas el mayor peligro en la carreteras. En toda la zona norte a estas dificultades se une además una capa de hielo debido a la brusca bajada de temperaturas durante la madrugada y un fuerte viento que por zonas llega hasta los 90 kilómetros por hora, especialmente en toda la zona cantábrica.
Trece tramos de carreteras de la red viaria de la provincia de León requieren el uso de las cadenas debido a la presencia de la nieve y el hielo sobre la calzada, unas vías en las que además, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha prohibido la circulación de camiones, vehículos articulados y autobuses.
Precaución en la autopista a Asturias
Según la información de la DGT, las carreteras afectadas con la LE-497 en Caboalles de Abajo, la LE-315 en el puerto de Piedrafita, la LE-234 en Prioro, la LE-481 entre San Emiliano y Torrebarrio, la LE-333 entre Puebla de Lillo y Cofiñal, la LE-331 en San Isidro y la LE-321 en Redipuertas. A ellas se suman la LE-233 en Besande, la LE-126 en La Baña, la CL-635 entre La Uña y Burón, la CL-626 entre Caboalles de Arriba y Cabrillanes, la LE-723 entre Ambasmestas y Balboa, y la LE-473 entre Geras y Aralla de Luna.
Además, hay dos carreteras donde la circulación es irregular, por lo que se ha prohibido el tránsito de camiones y vehículos articulados. Se trata de la LE-495 entre Piedrafita de Babia y Meroy, y la LE-493 entre Riello y Rioscuro. Asimismo, la nieve obliga a extremar la precaución en León por la CL-626 en Boñar, la N-630 en Busdongo de Arbas, la Autopista de Asturias (AP-66) en Rioseco de Tapia, la N-621 en Boca de Huérgano y la N-625 en Oseja de Sajambre.
Otras once vías de la red provincial mantienen un nivel de circulación condicionada, donde la Dirección General de Tráfico ha advertido de la situación deslizante del pavimento o de circunstancias de visibilidad muy reducida.
León, blanco en los tejados
León capital ha amanecido con una ligera capa de nieve después de que, a partir de las once de la noche de este sábado comenzaran las precipitaciones, que han caído de forma casi ininterrumpida, pero con poca consistencia.
A primera hora de esta mañana, todavía era visible la nieve en los tejados de los edificios, en los parabrisas de los coches que han pasado la noche a la intemperie y en las zonas verdes de la ciudad, aunque su presencia ha sido más notable en las afueras del término municipal y en las localidades del alfoz.
La nieve no ha complicado la circulación por el centro de León, ya que las calles se han mostrado prácticamente limpias y en tan sólo en algunas zonas más resguardadas ha tenido presencia en las aceras.
Los primeros en notar los efectos de esa nieve caída sobre la capital leonesa han sido los comerciantes del rastro de los domingos que desde pasadas las ocho y media de la mañana han acudido al Paseo de Papalaguinda para montar sus puestos.
A primera hora de este domingo, las precipitaciones continuaban de forma muy débil y ya prácticamente en forma de lluvia, lo que ha contribuido a que la nieve caída durante la noche haya ido desapareciendo, aunque el Ayuntamiento de León mantiene preparado el dispositivo especial de invierno para actuar en caso de incidencias. No obstante, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene la alerta naranja en las zonas montañosas de la provincia de León para la jornada de hoy y la de mañana, con acumulaciones de nieve de hasta veinte centímetros.
En el resto de la provincia, la alerta es amarilla para la jornada de hoy, y se prevén capas de nieve de quince centímetros. También se ha activado la alerta por rachas de viento que en la Cordillera Cantábrica podrán ser de hasta noventa kilómetros por hora para este domingo y mañana lunes cuando, además, se prevén también temperaturas que pueden alcanzar los seis grados bajo cero.