LA PRIMERA MEDIDA DE PEDRO GARCÍA
El nuevo concejal de San Andrés avisa a los funcionarios de que les bajará el sueldo si incumplen el horario
El edil de Personal controlará entradas, salidas y pausas para erradicar situaciones «reprobables»

Personal controlará más los horarios de los funcionarios
El nuevo concejal de Personal del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, Pedro García, dirigió una nota a los trabajadores municipales, el pasado día 28 de enero, en la que advierte que «las ausencias injustificadas y el incumplimiento del horario laboral tendrá como consecuencia la deducción proporcional de haberes en la nómina». En la misiva, García explica que, «a la vista de la falta de cumplimiento en el horario laboral» de algunos funcionarios que ha detectado, adoptará varias medidas para evitarlo, entre ellas, controles mensuales. También recuerda a los empleados municipales sus obligaciones para satisfacer «el horario de entrada, salida y pausas», que deberán vigilar las jefaturas de cada departamento.
Respecto a los días de permiso para vacaciones y asuntos propios, el concejal indica que se solicitarán «con suficiente antelación» al jefe de servicio, y deberán ser ratificados por esa persona encargada y por el propio edil de Personal. En caso de pedir esas jornadas después de haberlas disfrutado, siempre que no exista una causa que lo justifique, «se procederá a descontar dichos días». Pedro García justifica la nota dirigida al personal municipal en la importancia de «atajar actitudes reprobables» en el Ayuntamiento, e insiste en que se tomarán las medidas necesarias para «erradicar» dichas situaciones, exigiendo, cuando se compruebe la falta de cumplimiento del horario laboral, «las responsabilidades personales a cada trabajador afectado», y al jefe de servicio si procediera, «por dejadez de funciones y falta de información de esas situaciones al concejal de Personal».
Erradicar injusticias
Desde su Concejalía, remarca, se adoptarán «todas aquellas medidas a su alcance encaminadas a reconducir una situación provocada por ciertos trabajadores». Algo que califica de «injusto para el resto de sus compañeros que cumplen con sus respectivas obligaciones de manera escrupulosa». El edil ya había adelantado, en su primera reunión con los sindicatos, que quería poner coto a los desfases en algunas jornadas laborales, que generan desigualdades. Según afirmó, él siempre había sido «maniático de cumplir el horario, porque es la primera obligación que se tiene como trabajador». De ahí el nuevo control para «que se fiche» y se supervise la entrada y salida de los empleados que no están sometidos a ese reloj. «Si unos cumplen y otros no se genera una tensión grande entre funcionarios, que creo que hay que rebajar fomentando que se fiche al entrar y al salir», resaltó. San Andrés dispone de 350 personas en plantilla, un centenar de ellas trabajan en la sede del propio Ayuntamiento.