suceso
Investigan la autoría de una falsa amenaza de bomba
La policía desalojó por precaución un bar contiguo al Hospital .
Un policía interroga a José Ramón, el propietario del establecimiento amenazado.
Efectivos de la Policía Nacional y agentes de la Policía Local intervinieron a primera hora de la mañana de ayer en el desalojo y posterior inspección de las instalaciones del bar «La Herrería», ubicado en los Altos de Nava, donde un desconocido alertó en torno a las 9,30 de la mañana, según confimaron a este periódico fuentes de la investigación del caso.
La llamada se produjo al teléfono fijo del bar, que se ubica en las inmediaciones del Complejo Asistencial Universitario de León, muy ecrcano a los accesos de Urgencias. El propietario del establecimiento alertó a las fuerzas de seguridad, que inmediatamente dispusieron un cordón de seguridad para evitar el paso de los transeúntes. Entre ellos, ni siquiera el propio dueño del negocio, que había salido de la zona para sacar su vehículo del área de peligro, pudo volver a las instalaciones hasta que no concluyó la inspección.
«Ha tenido que ser algún gracioso, porque otra explicación no le encuentro», manifestó instantes después del susto José Ramón, el propietario del establecimiento. «No tengo ningún problema con nadie ni ningún enfrentamiento. Ahora que se ha pasado la amenaza y que se ha quedado todo más tranquilo, pues me quedo más conforme, pero ya veremos... La policía no me ha dicho nada, solamente que lo están invfestigando y nada más».
Marcelo fue uno de los primeros testigos de lo que estaba ocurriendo: «Me enteré hará cosa de una hora, que vengo con un camión de chatarra. Pensé que podían haber robado algo en el bar de este. No me dejó pasar la Policía y ahora que ya sé que no ha pasado nada me quedo un poco más tranquilo, pero he pasado un poco de susto. Mi mujer estaba durmiendo dentro», explicó mientras empezaban a aparecer las primeras lágrimas por su cara fruto de la emoción.
Más amenazas
Los miembros del equipo de artificieros acudieron al punto en cuestión para investigar lo ocurrido, pero no encontraron ningún tipo de artefacto. Ahora es la Policía Judicial de la Comisaría de León la que analiza la procedencia de la llamada, para tratar de aclarar su autoría y detener a su autor si se le identifica. La persona que llamó advirtió que había otros explosivoss en diferentes lugares de la ciudad, pero ninguno de ellos llegó a cobrar realidad en el resto de la jornada».