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Los vecinos de Nava piden atajar robos y destrozos cerca del poblado gitano García: «Controlaremos quién vive con el padrón»
El alcalde, el edil de Policía y la pedánea van al asentamiento a pedir buena convivencia.
El alcalde, con Aurita Martínez, David Álvarez y Rodríguez Almuzara, en el poblado gitano.
Decenas de vecinos de Navatejera han acudido a la junta vecinal y al Ayuntamiento de Villaquilambre exigiendo soluciones a la oleada de robos y destrozos que soportan desde hace meses en las fincas de cultivo y merenderos cercanos al asentamiento gitano de Las Praderas. Reconocen que están «atemorizados y cansados» de ver cómo sus pequeños huertos de lechugas y tomates son saqueados, se sustraen cables, se arrancan puertas y verjas de hierro e incluso se hurtan las cortinas de las casetas de la zona.
El alcalde, Manuel García, reconoce que «no existe constancia» de quién o quiénes han cometido los robos o acumulado basuras y enseres en las tierras de labor, que también se han visto perjudicadas por carreras de coches y maniobras de derrape. No obstante, acudió al asentamiento, que está situado a 400 metros del casco urbano de Navatejera, en el camino interior que conduce al polígono industrial, acompañado del concejal de Policía, Manuel Rodríguez Almuzara, y de la presidenta y miembros de la junta vecinal, para intercambiar pareceres y pedir «buena convivencia».
El poblado, que ocupa una hectárea, se fundó hace una década al trasladar a él a cinco familias históricas del municipio que estaban acampadas junto al polideportivo. Sin embargo, en los últimos meses residieron también otros diez grupos foráneos, según reconocieron los habitantes del asentamiento. De ahí que el Ayuntamiento vaya a revisar con quién se selló el convenio original cuando se acordó el traslado a Las Praderas para conocer qué personas están incluidas, y así reforzar los controles de empadronamiento.
«Lo ideal es que todo el mundo conviva en armonía y en paz. Desde luego yo no puedo acusar a nadie, pero tampoco dejaremos que prosigan los actos vandálicos, que se investigarán, y si hay que actuar, se actuará, como ya dijo el subdelegado del Gobierno en su visita hace unos meses», explicó el regidor. Los vecinos fueron informados el pasado jueves de las gestiones.
El Ayuntamiento de Villaquilambre supervisará que en el asentamiento gitano de Navatejera residan las familias con las que se firmó un convenio hace una década para su traslado al lugar, al tener constancia que este invierno llegaron otros miembros ajenos al municipio. El alcalde, Manuel García, reconoció que «controlaremos quién vive con el padrón», especialmente, a partir de septiembre, ya que en primavera la mayoría de habitantes del poblado lo abandona para recorrer España, dada su profesión dedicada al comercio y a las ferias ambulantes. Los acampados dijeron que no hacen daño a los vecinos, que apuestan por soluciones pacíficas y que si hubo algún problema pudo estar relacionado con unas familias que pasaron un tiempo en el poblado y ya no están. «Es un tema delicado para todos», reconoció David Álvarez, de la junta vecinal, ya que «el malestar de los vecinos es serio».