SALUD
El cirujano Fernando Vaquero busca a 500 hombres para un estudio de aneurisma de aorta

Fernando Vaquero.
El cirujano vascular Fernando Vaquero busca a 500 hombres entre 65 y 75 años que se presten voluntarios para formar parte de un estudio sobre la incidencia del aneurisma de aorta abdominal. Vaquero, jubilado hace pocos meses como jefe del servicio de Cirugía Vascular del Hospital de León y coordinador nacional de la sección de Medicina Vascular de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, quiere demostrar a las autoridades sanitarias la necesidad de implantar un programa de cribado que evite el 80% de las muertes. Uno de cada cien hombres mayores de 55 años fallece por una rotura de aneurisma.
La sociedad científica patrocina el estudio que se realizará gratuitamente en la Obra Hospitalaria Nuestra Señora de Regla. A los voluntarios se les hará una ecografía de abdomen. Sólo tendrán que rellenar una ficha con sus datos, documento que podrán recoger en los centros de día de la Junta de Castilla y León y de acción social del Ayuntamiento, así como en el propio hospital de Regla.
«En esta franja de edad la prevalencia del aneurisma es del 4,5%, lo que quiere decir que debe haber más de 2.400 aneurismas sin diagnosticar en nuestra provincia, teniendo en cuenta que un tercio de la población tiene más de 60 años».
Enfermedad oculta
Vaquero asegura que la única manera de aflorar los aneurismas cuando están en fase asintomática es hacer una ecografía abdominal «porque entonces el tratamiento es muy factible y con un 96% de éxito, mientras que si se hace en fase de ruptura la mortalidad alcanza más del 80% —trece veces más—»
Vaquero ha comenzado una ronda de charlas en los centros de mayores de la Junta y del Ayuntamiento para reclutar candidatos. «El cribado para detectar un aneurisma de aorta abdominal tiene más rendimiento que el screenning del cáncer de mama y el mismo que el cáncer de colon», explica Vaquero.
El estudio está dirigido sólo a la población masculina. «Importantes análisis internacionales de población han demostrado la utilidad de este tipo de estudios para detectar esta potencial enfermedad mortal. La presencia de la enfermedad es del 4,5% en la población masculina estudiada y un 1,6% en la femenina, por lo que debemos volcar nuestros esfuerzos en los grupos de mayor riesgo para que puedan ser diagnosticados y tratados a tiempo. Los programas de cribado no están instaurados en nuestro sistema sanitario».