El magistrado del caso Carrasco ve su recusación «insólita y extravagante»
Critica con ironía que el «digno fiscal» mantenga una postura apasionada «propia más bien de otras partes» .
Carlos Javier Álvarez, el magistrado designado por turno de reparto como presidente del Tribunal del Jurado que juzgará a finales del próximo otoño a las tres imputadas por la muerte violenta de Isabel Carrasco, considera que la recusación propuesta por el fiscal jefe de León contra él es «insólita y extravagante», según hace constar en el informe que ha remitido al Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
«Insólita porque no existe un precedente de estas características y extravagante porque su carácter de valedor de lo público debe alejar al fiscal del apasionamiento y la subjetividad propias de las otras partes, principalmente las defensas de los imputados», critica el recusado en su informe.
El fiscal jefe, Emilio Fernández, entiende que el magistrado dio muestras de su parcialidad por la utilización de determinadas expresiones en el auto en el que determinó la libertad provisional del Raquel Gago el pasado 29 de enero. «No basta con que las dudas o sospechas sobre la imparcialidad del juez surjan en la mente de quien recusa», lamenta el magistrado de la Sección Tercera de la Audiencia.
Álvarez advierte de que la puesta en libertad provisional de Gago «fue deliberada de hecho por los cinco magistrados que integran la dicha Sección, aunque formalmente tan solo figurasen en la misma los tres que la firman».
Recuerda el magistrado que a la recusación no se han sumado las acusaciones particular ni popular y califica la actuación de particularmente rechazable «porque la decisión sobre la culpabilidad o no de las imputadas es ajena al magistrado profesional. Serán ciudadanos legos en derecho los que tendrán la facultad de enjuiciamiento sobre el caso».
También se queja el magistrado de que el fiscal jefe de León recalque la trascendencia mediática del caso y suponga que esa condición haga necesaria una mayor imparcialidad: «Para quien informa, todas las víctimas tienen idéntica calidad, si bien precisamente, dada la citada e indiscutible trascendencia mediática del caso, lo que, en realidad, debe ser garantizado es que la designación del juez se ha efectuado con criterios objetivos y predeterminados (en este caso, por turno de reparto entre los magistrados de la Audiencia Provincial, sección Penal), conjurando de forma absoluta toda sospecha de «elección» por alguna de las partes motivada por causas que no sean objetivas y tasadas, e interpretadas siempre restrictivamente», explica Carlos Javier Álvarez.