OBRAS EN LA CIUDAD
El último asfaltado de León se desintegra
El Ayuntamiento de León plantea la concesión del nuevo plan por 1,4 millones de euros a la misma empresa que ejecutó el anterior, que ha empezado a levantarse apenas nueve meses después de su ejecución
Las calles del plan, como Gil de Villasinta, se levantan junto a la zona de aparcamientos
Se deshace. Poco a poco, el asfaltado de las calles que se vieron beneficiadas por el último plan de renovación del Ayuntamiento de León empieza a pelarse. Hay gravilla suelta, canales abiertos entre la unión de los carriles, tapas de registro que han quedado hundidas por debajo de la calzada e incluso parches ya. Se ve en las avenidas con más tránsito, como Padre Isla, Madrid, Roma o Gran Vía de San Marcos, así como en vías secundarias como Alcázar de Toledo o Gil de Villasinta, frente al estadio Hispánico. Una degradación progresiva que se da sobre todo en el límite entre el espacio de circulación y la zona de aparcamientos, donde se produce el mayor desgaste en el firme por el giro de las ruedas al hacer las maniobras de estacionamiento.
La suma de deficiencias aparece apenas nueve meses después de que las máquinas abandonaran sus labores. Justo cuando el consistorio se prepara para conceder hoy el nuevo contrato, tras cinco meses de tramitación administrativa, a la misma adjudicataria que recibió los 1,3 millones de euros del pasado año: la unión temporal de empresas (UTE) formada por Hergonsa y Geoxa, ésta última presidida por Juan María Vallejo, hermano del ex concejal de Urbanismo del PP Cecilio Vallejo.
El contrato se plantea que caiga de nuevo en la sociedad del familiar del ex edil popular, según la propuesta que se eleva a la mesa de contratación, a pesar de que de nuevo se trata de la segunda mejor oferta en puntuación de las doce presentadas y supone un gasto de 180.974 euros más que la anterior. Una situación que se da después de que los técnicos aprecien que la primera clasificada, Aglomerados León, incurre en baja temeraria, ya que «no se puede tener garantías del cumplimiento del contrato» debido a que los precios están «realmente muy justo», de acuerdo al informe suscrito del arquitecto municipal. Un criterio que se sostiene incluso frente a la alegación de la mercantil afectada, que expone que puede prestar el servicio a esos precios porque «renuncia al beneficio industrial», lo que «incumple la documentación rectora del contrato», en la que se recogía que el presupuesto debía contemplar «un 6%» aplicable a este concepto, según se cita en el acta de la última reunión celebrada para determinar el adjudicatario.
Intervención
La propuesta, que proviene del anterior mandato y tiene que ser ratificada ahora por la nueva mesa de contratación, presenta un presupuesto de 1.445.855,70 euros, apenas 53.994,6 euros menos que el tipo de licitación máximo que se había fijado en los pliegos de concesión. La adjudicación permitirá que los trabajos puedan comenzar a lo largo del mes de agosto, si no hay un nuevo impedimento administrativo por la presentación de recurso por parte de la empresa que no ha logrado la concesión.
La actuación beneficiará a 70 calles del municipio, con un total de 134.000 metros cuadrados de intervención en los que fresar primero, reponer la capa de asfaltado después y pintar por último. La empresa contará con 3 meses para cumplir con una lista de viales en la que, además de los céntricos que no entraron en el plan anterior, tienen cabida casi todos los barrios: Renueva, San Mamés, La Chantría, La Granja, La Lastra, Las Ventas, La Inmaculada, La Asunción, Universidad, La Palomera, San Lorenzo, San Esteban, Eras de Renueva, Pinilla, El Crucero, La Sal, La Vega, San Claudio, Santa Ana y el casco histórico, además de las tres pedanías, Oteruelo, Armunia y Trobajo del Cerecedo.