CON LA MENTE PUESTA EN LA PASIÓN
La propuesta del papa para establecer una fecha estable para la Semana Santa tiene gran aceptación en León
Hosteleros, hoteleros y comerciantes apuntan que mejorará la planificación y la afluencia de turistas. Desde la Junta Mayor se asegura que los papones aceptarán la decisión del Vaticano sea cual sea
Hosteleros y Junta Mayor de Semana Santa ven posible la planificación para beneficio de León
El papa Francisco I ha vuelto a lanzar la propuesta de que la Semana Santa tenga una fecha fija y deje de regirse por el calendario lunar, lo que provoca que cada año su celebración se vaya moviendo en diferentes meses. El Pontífice sugirió, además, una posible ubicación entre la segunda y la tercera semana del mes de abril, de forma que la celebración coincida la de la Iglesia Ortodoxa. La importancia que tiene la Semana Santa y sus procesiones en una ciudad como León ha hecho que este anuncio haya sido sopesado por muchos, tanto por los propios papones como por los sectores más implicados en el turismo, para los que la semana de Pasión es una de las fechas más fuertes del año, como por ejemplo para los hoteles y la hostelería.
A expensas de que la propuesta se convierta en una realidad o vuelva a caer en el olvido —ya que el planteamiento no es nuevo desde Pablo VI— todos los sectores ven un aspecto positiva, la posibilidad de planificar, tanto los contratos como el hecho de que fijarla en abril pueda asegurar un poco más el calor, lo que repercutiría en el aumento de turistas. A pesar de la polémica que ha surgido en otras ciudades con gran tradición en Semana Santa como en Sevilla —donde la Feria de Abril también está condicionada por las fechas de las procesiones—, en León parece que la idea, al menos, no ha sentado mal.
Adaptación
«No nos parece ni bien ni mal, no tendríamos problemas en celebrar la Semana Santa en una fecha fija, pero nosotros tampoco somos los que tenemos que decidir», apuntó el presidente de la Junta Mayor de la Semana de León, Manuel Ángel Fernández Díez, quien remarcó que esta posibilidad «no afecta a los papones, porque nosotros nos planificaríamos de igual manera, cuando acaba una Semana Santa ya empezamos a preparar la próxima y yo ya sé los días en los que caerán las tres siguientes». «No pasaría nada por tener una fecha fija, quizá este aspecto lo valore más el sector turístico», sentenció.
Sí, el sector turístico así lo considera. «Por un lado vendría bien porque permitiría organizar las vacaciones. Si lo ponen en abril habrá mejor tiempo y los ingresos aumentarán porque Semana Santa en León funciona muy bien», comentó la presidenta de la Asociación Provincial de Hostelería, María Ángeles Luengo. «Lo que está determinado es más fácil de controlar», añadió el presidente de los Hosteleros del Barrio Húmedo, Ramón Benavides. Los hoteleros leoneses aún no han valorado cuál es su postura frente a la propuesta de Francisco I, pero el presidente de la asociación de hoteleros, Jaime Quindós, considera que, a título personal, «la idea no tiene inconvenientes a priori». «Pensando en la afluencia de gente, el hecho de que sea programado puede ser positivo para que los turistas se hagan sus previsiones», indicó el portavoz de los comerciantes en la Cámara de Comercio y en la Federación Leonesa de Empresarios, Alfredo Martínez. Desde Aleco, su presidente, Javier Méndez, fue más allá de fijar una fecha y pidió «uniformidad de criterio» para que las vacaciones coincidan a nivel nacional y para que, como ocurre en León, la Junta haga coincidir las vacaciones escolares con los días de procesiones, para que los pequeños papones también puedan participar.
Así las cosas, la propuesta del papa Francisco I parece convencer al sector, que continúa reclamando, organización y promoción de León para aumentar su atractivo turístico y darlo a conocer. «La Semana Santa es fundamental, es una de las fechas más importantes en León, incluso más que las fiestas, porque hay papones que viven fuera y no vienen en Navidad para poder hacerlo en Semana Santa», explicó Alfredo Martínez, para resaltar la tradición que existe en la ciudad. Quindós también remarcó la importancia de estas fechas y que, además, a partir de estos días «los fines de semana comienzan a animarse», por lo que consideró que fijarla en abril podría ser una buena alternativa para consolidar el turismo.
«Más sol, más turismo, más ingresos», concretó Benavides, aunque como el resto de los representantes del sector incidió en que el buen tiempo en León no se garantiza «porque es muy variable», aunque acercarse a los meses de verano aumenta las posibilidades de días más largos y con más sol. La posibilidad de que aumente el turismo extranjero al hacer que las fechas coincidan con las de otros países también ha sido contemplado por el sector turístico de León, quien incide en que fechas como la Navidad ya están fijadas y se planifican de diferente manera a la Semana Santa.
Desde la Junta Mayor de la Semana Santa se concretó que la tradición de la ciudad no se vería afectada y que «los papones continuarán haciendo las procesiones sean cuando sean». Desde el Concilio Ecuménico de Nicea en el año 325, la Semana Santa se celebra el primer domingo de luna llena tras el equinocio de primavera, lo que provoca que su fecha sea variable.
Ni León, ni sus papones ni el sector turístico se ha revolucionado tras la idea del Papa, aunque de momento todos están a la expectativa. Abogar por una unificación es una de las alternativas más demandas, de forma que el turismo pueda organizarse de igual forma que se podrían planificar los contratos de refuerzo para atender a mayor número de clientes. Sin embargo, de momento, la Semana Santa, a expensas de que se materialice la idea del Papa, seguirá dependiendo de la luna llena, seguirá fluctuando su celebración y el sector volverá a estar pendiente de los días. Para los papones, la Pasión es algo independiente de las fechas y el buen tiempo.