Un ligero repunte
En los siete primeros meses de este año el consumo de tabaco ha vivido un ligero repunte, por primera vez desde que las apreturas económicas y las campañas adelgazaron el consumo del tabaco que venía siendo habitual. Porque frente al descenso en el consumo de cigarrillos, se incrementó el de tabaco de liar. Según los profesionales del sector, «el cambio de hábitos no tiene que ver con la edad ni las modas, sino con la economía de los consumidores».
El caso es que entre enero y julio de este año las ventas de tabaco en la provincia se han incrementado en 200.000 euros. Hasta los 75,8 millones de euros en apenas siete meses. Parece que la ligera mejoría económica hace que se vuelva a los antiguos hábitos: el incremento se concentra en los cigarrillos, mientras que baja en el tabaco de liar y el de pipa, los que más habían crecido (por ser más económicos) durante los años de crisis.
Esto en lo que tiene que ver con la facturación, porque en unidades las ventas se han reducido en prácticamente todos los tramos (a excepción de los consumidores de cigarros). De hecho en los siete primeros meses del año pasado se consumieron 14,8 millones de cigarrillos, 200.000 más que entre enero y julio de este año (a pesar de que la facturación se ha incrementado en 200.000 euros en este segmento). También se reduce ligeramente el consumo de tabaco de liar y de pipa.