La falta de candidatos suspende los comicios y obliga a seguir a la gestora
En el epicentro de la grave crisis que sufre el sello de calidad Cecina de León, a pesar del aumento relevante del consumo de este producto gracias a las campañas de difusión del propio consejo regulador del que se han beneficiado todas las industrias cárnicas de la provincia que elaboran o comercializan este alimento, la diferencia de criterio entre unos y otros industriales a la hora de apostar por unas u otras piezas para comercializarlas. Esta brecha, entre los partidarios de la ortodoxia total de la etiqueta y los que apoyan también la línea B, explicó las dimisiones que desde agosto de 2013 se fueron sucediendo en el ámbito del Consejo Regulador, proceso que culminó el pasado 22 de mayo cuando el pleno de este órgano aceptó la dimisión de los seis vocales titulares y de los seis suplentes.
La Junta designó semanas más tarde una comisión gestora y convocó elecciones para el 9 de noviembre, unos comicios que no podrán celebrarse por falta de candidatos. El plazo para la presentación de aspirantes a ocupar estas seis vocalías concluyó hace diez días. Tendrá que seguir supervisando la IGP la gestora hasta que el Itacyl tome una decisión.
Esta gestora tendrá que seguir adelante con las promociones previstas, supervisando la etiqueta y velando para que los industriales adheridos a la IGP no caigan en la tentación, con casos ya constatados, de utilizar el sello destinado a sus piezas amparadas por la etiqueta de calidad para las de la denominada línea B. Recuperar el pulso de los mejores tiempos, con 115.000 piezas certificadas en 2007, será el principal objetivo.