De Astorga al Vaticano
Lucio Ángel Vallejo Balda nació en una familia de agricultores de Villamediana de Iregua, en La Rioja, en el año 1961. De vocación temprana, ingresó a los 8 años en el Seminario Menor de Logroño, donde cursaría sus estudios eclesiásticos y donde entraría en contacto con el Opus Dei, institución de la que pasó a formar parte y a la que sigue perteneciendo en la actualidad. Tras su salida del seminario, realizaría sus estudios superiores en Burgos, donde se había trasladado, licenciándose en Teología Espiritual por la Facultad de Teología del Norte de España. Al finalizar se fue a Salamanca donde se doctoró en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y obtuvo la licenciatura de Derecho por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). A los 26 años fue ordenado sacerdote para la diócesis de Astorga, el día 1 de agosto de 1987, por quien entonces era su obispo, monseñor Antonio Briva Miravent.
Durante los siguientes tres años ejerció su labor sacerdotal como párroco en diferentes poblaciones para, finalmente, convertirse en el ecónomo diocesano más joven de España, al ser nombrado para dicho puesto por el obispo de Astorga, Briva Miravent.
En el tiempo en el que ocupó su cargo como responsable de la economía, inversiones, presupuestos y gestiones de la diócesis, se desarrolló en esas áreas una modernización económica y un impulso en el uso de las nuevas tecnologías que se atribuyen a su empeño. Durante esa época además de desempeñar su labor, se responsabilizó de la COPE y del canal Popular TV de Astorga. También y debido a la escasez de sacerdotes tuvo que hacerse cargo de 13 parroquias de la comarca La Cepeda
Pasados los años, su nombre comenzó a sonar en la Conferencia Episcopal Española gracias a la recomendación de Fernando Giménez Barriocanal, un laico muy influyente en las cuestiones económicas de la Conferencia, al que había ayudado en la gestión de las cuentas de la Jornada Mundial de la Juventud del año 2011. Su experiencia en asuntos económicos sirvió para que el cardenal Arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, lo recomendara en la Ciudad del Vaticano y que el papa Benedicto XVI lo nombrara en septiembre del 2011 como secretario de la Prefectura de los Asuntos Económicos de la Santa Sede, por detrás de su prefecto, el cardenal Giuseppe Versaldi.
Con la llegada al pontificado del papa Francisco, Lucio Vallejo había sido reelegido como número dos de la gestión económica y en su recién creada Pontificia Comisión para la organización de la estructura económica y administrativa de la Santa Sede. Se había convertido en uno de sus mayores y más influyentes colaboradores.