El certificado al que se agarra Maraña revela que le faltan 17 asignaturas para licenciarse
Ciudadanos decide hoy si le quita de candidato al Congreso tras el informe de la ULE que sólo cita su situación académica.
Un acto de fe. Es lo único a lo que hoy podría acogerse la dirección nacional de Ciudadanos para no retirar a Sadat Maraña de la cabeza de lista de la candidatura al Congreso de los Diputados por León. Un ejercicio de inocencia en el que los dirigentes de la formación naranja se creyeran que su coordinador leonés desconocía que no era licenciado en Administración y Dirección de Empresas. No lo sabía, según mantiene el afectado, porque contaba con un documento de la Universidad en el que se le hacía constar que sumaba 388,5 créditos superados de una carrera que cuenta con 301,5 créditos. Justo el mismo certificado que, si se coteja con las asignaturas del plan de estudios de 1999, demuestra que le faltan al menos 17 asignaturas para poder contar con la licenciatura que asentó en su currículum profesional: 111 créditos; casi un 37% del total.
Pero agarrado sólo a una cifra de ese documento, Maraña se ha paseado desde 2010 como licenciado en Administración y Dirección de Empresas. Una «interpretación torticera» del documento, como avisan fuentes autorizadas de la Universidad de León, que insisten en que de ese certificado de calificaciones «nunca pudo deducir» que era licenciado. Más allá incluso, el nuevo certificado rubricado por el decano de la Facultad de Administración y Dirección de Empresas lo único que recoge es la situación académica en la que se encuentra el coordinador provincial de la formación naranja y los créditos que le restan para acabar la carrera. Nada más. Ningún apunte adicional que le sirva como coartada para justificar ante la dirección nacional de Ciudadanos que por un error administrativo en el documento de 2010 pensó que contaba con la licenciatura. Eso es lo que hoy analizara la cúpula de la formación para deliberar sobre la continuidad de su representante en León: un nuevo certificado de notas y la actualización de lo que ya sabía el implicado, que no tiene el título ni puede pedirlo.
Lo único que se saca de ese documento de 2010, al que ha tenido acceso este periódico, es que los 388,5 créditos en los que se enroca Maraña resultan de sumar los créditos de los dos planes de estudios en los que estuvo, el de 1992 y el de 1999, ya que empezó la carrera en 1995 y lo dejó en 2003. Pero no se tiene en cuenta en el documento que hay 17 asignaturas que coinciden en los dos planes porque se le adaptaron para que pudiera sumarse a la nueva estructura académica de la licenciatura. Son estas 17 materias repartidas en cuatro cursos las que se suman por duplicado y dan el desfase de créditos que enarbola como aval para autotitularse licenciado. Aunque sólo hay que observar la primera página del certificado, la anterior a la que recoge el resumen de los créditos, para ver que están repetidas: en un plan como aprobadas y en otro como adaptadas al nuevo plan. Ahí reside el trampantojo.
Al pie de la letra de este documento, en el que se desgranan las asignaturas aprobadas se comprueba cuáles le faltan en cada uno de los cursos. Tan sólo hay que cotejarlas con las que aparecen en el plan de estudios de 1999 de la licenciatura de Administración y Dirección de Empresas: 2 de primero de carrera, 6 de segundo, 3 de tercero y 6 de cuarto. Suman en total 17 materias pendientes para lograr la licenciatura que Maraña defendía tener.
Ya no lo mantiene, como se puede ver en el perfil profesional de la red social Linkedin, donde eliminó esta semana el apunte de que era licenciado después de que este periódico destapara la denuncia de un afiliado que le acusaba de mentir en el currículum. Una conducta que, de acuerdo al punto tercero del pacto contra la corrupción fijado por parte de Ciudadanos, tiene como consecuencia la obligación de presentar la renuncia a sus cargos o, si no lo hace, exponerse a la expulsión directa de la disciplina naranja.
Estas pruebas serán las que tengan que analizar los responsables de la dirección nacional para tomar su decisión hoy, según anunciaron el jueves. Unas evidencias ante las que Maraña opone sólo la coartada para un acto de fe.