El consejero ve «poco inteligente» el recurso del ministerio
La Consejería de Sanidad admitió que se arriesgó al convocar las oposiciones de enfermería. Su titular, Antonio María Sáez Aguado, aseguró ayer que el recurso de la Administración General del Estado es «poco inteligente» y se preguntó a quién beneficia la suspensión cautelar de las pruebas. El consejero pidió «disculpas» a los 20.000 aspirantes por el perjuicio ocasionado e insistió en que la suspensión obedece a la impugnación promovida por el Ministerio de Hacienda, según Ical. Además, admitió que la orden dictada en abril no respetó el plazo de tres años previsto en la legislación entre la oferta y la convocatoria para dar estabilidad a los profesionales ya que estos puestos estaban ocupados por interinos, por lo que tampoco comportarían un mayor gasto público. Ahora baraja suspender la convocatoria de médicos.