Entre setecientos y mil euros de coste; entre mil y diez mil de sanción
Los expertos en este tipo de instalaciones y las uniones de consumidores calculan costes de entre setecientos y mil euros la adaptación de cada viviendas al sistema que exige la Unión Europea y liquida la calefacción central; es decir,a la instalación de repartidores de costes, calorímetros, las válvulas termostáticas y una derrama si se deben adaptar las instalaciones comunes. Es un gasto similar al coste de consumo anual de una calefacción en un piso antiguo en una zona fría, como León. Entrar en el año 2017 si afrontar este ajuste supone el riego de afrontar sanciones de entre mil y diez mil euros. La directiva considera sanción grave no cumplir con la instalación de contadores de consumo individuales (calor, frío y agua caliente).
Algunas administraciones competentes preparan ya subvenciones para ayudar a completar la reformas, que trasladan beneficios a la hora de evaluar el consumo en comparación con los registros de la tradicional calefacción central. Se calculan recortes de gasto de entre un 20% y un 30% de la energía que hasta ahora se consume; de tal forma, se puede asegurar que la inversión que se acometa estará amortizada en un plazo de cinco años. La directiva no admite excepciones. Todos los vecinos están obligados a instalar los dispositivos.