EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO
Montserrat y Triana vuelven al módulo 10 de la cárcel por comportarse mal
La dirección les saca del módulo de respeto por su indisciplina reiterada
Montserrat González en una de sus salidas al dentista
La dirección del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro devolvió el pasado martes a Montserrat González y Triana Martínez al módulo 10 de la cárcel ante las «reiteradas muestras de indisciplina» exhibidas en el módulo de respeto al que estaban adscritas (el número 7) y vista su mala adaptación al sistema mixto de vida, en el que se permitía a las reclusas compartir con varones sus quehaceres diarios en los talleres.
La dirección adoptó esta decisión a la vista de la cantidad de «negativos» que acumulaban la asesina confesa de Isabel Carrasco y su hija. El sistema de los módulos de respeto recompensa con «positivos» los comportamientos adecuados. Valores como la solidaridad, el respeto y las responsabilidades comportan buenas evaluaciones. Tratar con descortesía a los compañeros, dirigirse a los funcionarios sin respeto o mantener una actitud negativa tiene una evaluación de castigo.
Montserrat y Triana habían sido trasladadas a un módulo de respeto por decisión del juez de Vigilancia Penitenciaria, que dio el visto bueno a su petición de cambiar de régimen a pesar de que la dirección del establecimiento informó desfavorablemente.
Dos argumentos han pesado en la toma de esta decisión. La negativa a realizar determinadas actividades, que madre e hija exigían que les hicieran los demás internos y la mala adaptación a la convivencia en talleres de hombres y mujeres. Montserrat y Triana pueden presentar una queja contra esta decisión para pedir seguir en el módulo de respeto.