pablo san josé | do tierras de león
Un sector que tiene el reto dentro y fuera de las bodegas
El consumo del vino en España ha caído desde los 70 litros por habitante y año de antaño hasta los 14 litros actuales. Ha sido también víctima de su propio éxito: «Se transmitió la idea de que el vino, para ser bueno, tenía que ser caro. Y de que era algo complejo. Y no es verdad. Es algo natural y sencillo, y con las técnicas actuales casi imposible hacer un mal producto». Pero el consumo ha caído. Y también la superficie de cultivo en España, el país con mayor extensión de vides del mundo. Pronto lo será China, porque crece como sólo lo hace un gigante mientras España perdió en cinco años cientos de hectáreas de producción. «Además, la diversidad de denominaciones y actividades promotoras, al amparo de las autonomías, han dejado al vino español desprotegido». Pablo San José, gerente de bodegas Vile y presidente de la Denominación de Origen Tierras de León, considera que el gran reto es «apostar por lo nuestro. Y ser conscientes de que la industria del vino es una de las pocas capaces de asentar población en el medio rural.