COFRADÍAS
César Benítez toma la vara de abad en Minerva centrado en la acción social
Fidel Casas deja el cargo con estatutos nuevos y satisfecho del clima de unión

Fidel Casas y César Benítez, ayer en la iglesia de San Martín
La Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz pone su vara de abad esta mañana en manos de César Benítez Bardal, hemano dela cofradía desde 1985 y seise del paso de la Virgen Dolorosa hasta 2007 y desde 2008 de Nuestra Señora de la Vera Cruz en la procesión de Miércoles Santo.
«Estamos ya en el año de la Misericordia y entonces vamos a trabajar mucho desde la cofradía en ese aspecto», señala el nuevo abad, que asumirá el cargo en la misa de 12.00 en la iglesia de San Martín. La ceremonia de intercambio de varas, en virtud de las indicaciones del obispo, se llevará a cabo al inicio de la Eucaristía y no mediado su desarrollo.
«Queremos que la cofradía se una más a la parroquia de San Martín. Es otro de los grandes proyectos que hay. También queremos fomentar la obra social y la evangelización de los jóvenes. Nos gustaría restaurar varias imágenes y proteger el patrimonio de los tronos, que es una parte importante».
Afronta el cargo «con ilusión» y decidido a que las procesiones sigan saliendo con el debido decoro que merece el emblema de Minerva. Pretende potenciar el Grupo de Voluntariado para la Comisión Benéfica de la cofradía y desde el año 2014 se encarga del grupo de la catequesis, con la evangelización de diferentes edades.
Sucede en el cargo a Fidel Casas: «Yo creo que lo más importante que se ha conseguido en mi mandato es la elaboración de los estatutos de la cofradía, que llevábamos más de 20 años peleando por ello y por fin se ha conseguido este año y luego también el clima de unión que aprecio entre todos los miembros de Minerva. No es porque lo diga yo, pero se ha alcanzado un clima de entendimiento. Me hubiera gustado la concesión de la Declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional pero aunque no está cerrado, ha quedado bastante encarrilado».
Casas expresa su satisfacción «por el buen desarrollo general de la abadía» y sobre todo «porque hacía ya unos cuantos años que no estaba tan unida la Junta de Gobierno, pero ya no solamente los componentes sino también los propios cofrades. No es por ponerse medallas ni méritos, pero las cosas han sido así», explicó Casas ayer a solamente unas horas de la ceremonia de cambio de varas.
Misa de una
También enmarca entre sus logros el abad saliente el de haber conseguido «que vengan a misa todos los domingos, como debe de ser porque la misa de una en San Martín tiene que ser siempre la misa de Minerva. Don Manuel Fláker es el párroco de la iglesia y bastante nos aguanta».