Julio hizo amigo suyo al detective contratado por su mujer para espiarlo
Destaca el Ministerio Fiscal en uno de los pasajes de la descripción correlativa de los hechos presentada en su escrito que el supuesto cerebro de la trama acabó convirtiendo en amigo íntimo suyo al detective privado que la que era su esposa había contratado para espiar sus movimientos.
El detective carecía de antecedentes penales en el momento de los hechos. Se hicieron «amigos íntimos» a raíz de los seguimientos anteriores y en señal de amistad, asesoró (siempre según la versión del fiscal) sobre los pasos que debería dar para asegurarse la correcta materialización del asesinato. Así, le explicó cómo usar los teléfonos móviles y qué hacer con las grabaciones de las cámaras de seguridad del bar.
En julio de 2014, se había personado en Comisaría para denunciar junto a Julio que Roberto y Miriam convivían pese a la orden de alejamiento. La denuncia no prosperó porque ella negó la convivencia pero a resultas de este episodio, la ahora viuda tuvo que irse a vivir a casa de sus padres con sus hijos.